En una grave denuncia que ha conmocionado a la comunidad educativa de la ciudad de Rancagua, un grupo de alumnas de tercero y cuarto medio del Colegio Marista han alzado la voz para alertar sobre la presunta existencia de una red de pornografía infantil que operaría al interior del establecimiento educacional. A través de un comunicado oficial, las estudiantes detallaron que, según sus indagaciones y testimonios, esta estructura sería manejada por alumnos del propio colegio.
De acuerdo con el documento emitido por las jóvenes, los involucrados en estos hechos serían compañeros de las propias víctimas. Las denunciantes sostienen que los presuntos responsables operaban mediante la venta de material visual de alumnas menores de edad, una práctica que no solo vulnera la intimidad sexual de las jóvenes, sino que también implica la difusión no consentida de fotografías íntimas, exponiendo la dignidad de las estudiantes en un entorno que debería garantizar su seguridad.
En el comunicado, las alumnas manifestaron un "repudio total" frente a los hechos descritos. No se limitaron a la denuncia, sino que exigieron a las autoridades correspondientes la adopción de "medidas concretas" para enfrentar la situación. Entre sus peticiones principales destaca la solicitud de una investigación seria que respete el debido proceso, con el objetivo final de que quienes resulten responsables asuman las consecuencias legales y administrativas pertinentes.
Uno de los puntos más críticos señalados por las estudiantes es la preocupación por la seguridad inmediata. Las denunciantes manifestaron su inquietud ante el hecho de que los presuntos involucrados continúen compartiendo los mismos espacios físicos que las víctimas, tales como los patios y las salas de clases, lo que genera un clima de vulnerabilidad y tensión al interior del recinto.
Horas después de que se hiciera pública la denuncia de las alumnas, la dirección del Colegio Marista de Rancagua respondió mediante un comunicado dirigido a toda su comunidad educativa. En el documento, el establecimiento confirmó que se encuentra investigando los hechos y aseguró que la situación ya ha sido denunciada formalmente ante el Ministerio Público y la Superintendencia de Educación, trasladando el caso a las instancias judiciales y administrativas correspondientes.
Desde la dirección del colegio valoraron la valentía y la iniciativa de las alumnas al emitir su comunicado. La institución afirmó compartir "plenamente" la preocupación expresada por las estudiantes respecto a la seguridad e integridad de sus compañeras, reconociendo la gravedad de las acusaciones.
El rector del establecimiento, Claudio Castillo, firmó el comunicado en el cual enfatizó que ninguna forma de vulneración a la dignidad o la intimidad de cualquier integrante de la comunidad educativa, y muy particularmente de las niñas y jóvenes, tiene cabida en la institución. Castillo subrayó que el colegio se define, desde su identidad marista, por el compromiso con el cuidado y la protección de cada persona, principios que se contraponen frontalmente a los hechos denunciados.
Asimismo, el colegio informó que, desde el momento en que se tuvo conocimiento de la situación, se activaron de inmediato todos los protocolos internos previstos para estos casos, procediendo a realizar las denuncias pertinentes ante la justicia y las autoridades educativas competentes.
En relación a la preocupación de las alumnas sobre la convivencia diaria con los presuntos involucrados, el Colegio Marista de Rancagua señaló que ha adoptado, y continuará adoptando, las medidas de resguardo que cada situación amerite. Estas acciones se están llevando a cabo conforme a lo establecido en el Reglamento de Convivencia Escolar, mientras el proceso legal y administrativo continúa su curso.
Por último, la institución aclaró que no puede entregar mayores detalles sobre el desarrollo de las investigaciones debido a que se encuentran involucrados menores de edad. El colegio subrayó que esta reserva no debe interpretarse como una señal de inacción, sino como una exigencia del debido proceso y una medida de protección para todas las personas menores de edad implicadas, cumpliendo estrictamente con lo impuesto por la ley. Finalmente, destacaron que su reglamento interno contempla medidas disciplinarias "severas" para faltas de esta naturaleza y gravedad, las cuales serán aplicadas una vez que el proceso correspondiente haya concluido.

