El director y productor Justin Baldoni ha decidido poner fin a su prolongado silencio respecto al complejo conflicto judicial que mantuvo con la actriz Blake Lively. A través de un vídeo de casi cinco minutos publicado el pasado miércoles en su cuenta de Instagram, el cineasta, acompañado por su esposa Emily Baldoni, compartió sus reflexiones sobre un proceso que ha marcado la vida de su familia durante casi dos años y que finalmente ha concluido mediante un acuerdo legal.
En el mensaje audiovisual, Justin Baldoni explicó que tanto él como su pareja habían optado por no pronunciarse públicamente durante la mayor parte de los últimos dos años. A pesar de reconocer que tenían "mucho que decir" sobre los acontecimientos, aseguraron que su decisión estuvo motivada por el deseo de no "añadir ruido" a una controversia que ya era lo suficientemente intensa. El actor y director sostuvo que consideraron fundamental permitir que el sistema judicial siguiera su curso natural antes de emitir cualquier declaración oficial.
Por su parte, Emily Baldoni intervino en el vídeo para expresar que, aunque actualmente sienten gratitud, este sentimiento "no niega la injusticia y el dolor" que ambos han tenido que soportar a lo largo de este periodo. La esposa del productor subrayó que la familia ha tenido que lidiar con múltiples dificultades y tratar de comprender cómo pudo llegar a desarrollarse una situación de tal magnitud. Asimismo, cuestionó el hecho de que todo el conflicto apareciera públicamente "disfrazado de una lucha por las mujeres", señalando que el trauma vivido por su familia explica la complejidad y la dificultad de haber hablado abiertamente hasta ahora.
El núcleo de la disputa se remonta a diciembre de 2024, en el contexto de la producción de la película "Romper el círculo", adaptación de la novela de Colleen Hoover. En aquel momento, Blake Lively formuló acusaciones de acoso sexual contra Baldoni, quien desempeñaba el doble rol de director y coprotagonista del filme. Además, la actriz sostuvo que el director había intentado organizar una campaña de desprestigio en internet durante el rodaje.
Como respuesta a estas acusaciones, Justin Baldoni y su productora, Wayfarer Studios, emprendieron una acción legal contra Lively y su esposo, el actor Ryan Reynolds, interponiendo una demanda por difamación que ascendía a los 400 millones de dólares. Sin embargo, este proceso judicial tomó un giro cuando un juez desestimó la demanda, concluyendo que las afirmaciones realizadas por Lively estaban protegidas bajo el privilegio de litigación. Poco antes del inicio del juicio, Blake Lively retiró su propia demanda y alcanzó un acuerdo con Baldoni y Wayfarer.
En cuanto a las consecuencias económicas del acuerdo, se ha confirmado que no hubo una indemnización adicional por daños. No obstante, el tribunal ordenó que Justin Baldoni asumiera los honorarios de los abogados de Lively. Según datos proporcionados por Variety, la actriz reclama actualmente la cantidad de 7,5 millones de dólares en concepto de costes legales.
Hacia el final del vídeo, Justin Baldoni se centró en su situación emocional actual, resumiéndola en una frase: "Estamos sanando". El actor reflexionó sobre el hecho de que la recuperación no es un proceso lineal, sino que cambia día a día. Afirmó que esta etapa traumática los ha llevado a replantearse sus prioridades vitales, enfocándose ahora en lo que consideran real e importante: sus hijos, su familia, sus amigos, su comunidad y su fe.
Baldoni también dedicó un espacio para agradecer el apoyo recibido de aquellas personas que, según sus palabras, fueron su voz en los momentos en que él no la tenía. Destacó que hubo personas que mostraron "discernimiento", confiaron en su intuición y dedicaron tiempo a defenderlos frente a las críticas y el ruido mediático.
El vídeo concluye con una nota de apertura, donde la pareja admite que "hay mucho más que decir". Sin embargo, aseguran que, por el momento, su prioridad absoluta es continuar con su proceso de sanación, pasar tiempo de calidad con sus hijos y centrarse en disfrutar de la vida lejos de los tribunales.


