La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) ha informado sobre la ocurrencia de una serie de cuatro eventos sísmicos en el estado Sucre. Estos movimientos telúricos se produjeron en un lapso de tiempo inferior a las 12 horas, abarcando el periodo comprendido entre la noche del lunes 6 de julio y la madrugada del martes 7 de julio. De acuerdo con los datos suministrados por el organismo, la actividad se concentró en dos sectores geográficos específicos de la entidad: las inmediaciones de la Península de Araya y el eje de Paria.
Las magnitudes de estos eventos oscilaron entre los 2,6 y los 4,0 Mw, según los reportes sismológicos preliminares emitidos por el Servicio Sismológico Venezolano. La secuencia de actividad comenzó a registrarse a las 7:18 de la noche (HLV) del lunes 6 de julio. En ese momento, se detectó un primer sismo con una magnitud de 2,6 Mw. El epicentro de este movimiento se localizó a una distancia de 33 kilómetros al suroeste de Punta Arenas, en la zona de la Península de Araya, presentando una profundidad focal de 21,5 kilómetros.
Posteriormente, la actividad sísmica persistió en la misma zona geográfica. A las 12:11 de la madrugada del martes 7 de julio, se registró un segundo movimiento telúrico. Este evento mantuvo la misma intensidad que el anterior, con una magnitud de 2,6 Mw. La ubicación del epicentro se situó a 27 kilómetros al suroeste de Punta Arenas, con una profundidad ligeramente menor, registrada en 19,7 kilómetros.
Tras estos dos eventos iniciales en la Península de Araya, la actividad sísmica se desplazó hacia el eje de Paria, donde se observó un incremento en la magnitud de los sismos. El tercer evento ocurrió a las 2:16 de la madrugada del martes, registrando una magnitud de 3,5 Mw. En este caso, el epicentro se ubicó a 10 kilómetros al este de Irapa, perteneciente al municipio Benítez. Un dato relevante de este sismo fue su profundidad, la cual alcanzó los 103,3 kilómetros.
El evento de mayor intensidad de toda la serie se reportó a las 4:41 de la madrugada del martes. Funvisis informó que se trató de un sismo de magnitud 4,0 Mw. El epicentro de este movimiento fue localizado a cinco kilómetros al norte de Irapa y a 28 kilómetros al este de la localidad de Yaguaraparo. Al igual que el evento precedente en el eje de Paria, este sismo se originó a una profundidad considerable, específicamente a 104,4 kilómetros.
Desde un punto de vista técnico, el reporte de Funvisis hace énfasis en la profundidad de los dos últimos sismos registrados en el eje de Paria. Ambos eventos se originaron a una profundidad superior a los 100 kilómetros. Según las características inherentes a este tipo de sismos profundos, los efectos percibidos en la superficie suelen ser menores. Esto se debe a que la intensidad de las ondas sísmicas disminuye a medida que viajan a través de la corteza terrestre hasta alcanzar la superficie.
Como consecuencia de esta disipación de energía debido a la profundidad focal, la probabilidad de que se produzcan daños materiales en las estructuras superficiales se reduce significativamente. Por lo tanto, aunque el sismo de magnitud 4,0 Mw fue el más intenso de la secuencia, su profundidad de 104,4 kilómetros mitigó el impacto potencial en las zonas pobladas del estado Sucre.
En resumen, el estado Sucre experimentó una secuencia de cuatro sismos en menos de medio día, iniciando con eventos de menor magnitud y profundidad en la Península de Araya y culminando con movimientos de mayor magnitud pero considerablemente más profundos en el eje de Paria, específicamente cerca de Irapa y Yaguaraparo.


