La localidad de Ciudad del Carmen, en el departamento de Durazno, se encuentra conmocionada tras registrarse un hecho de violencia extrema el pasado sábado. Mariela del Rosario Godán, una mujer de 42 años, perdió la vida en un femicidio perpetrado por su pareja en el domicilio que ambos compartían. El suceso ha generado un profundo impacto en la comunidad local debido a las circunstancias en las que se desarrolló el crimen y la presencia de menores de edad en el lugar.
El hecho tuvo lugar en la vivienda donde residían Godán y su pareja, junto con el hijo de la mujer, un menor de 13 años. Sin embargo, el escenario del crimen estuvo marcado por una agravante particularmente dolorosa: el asesinato ocurrió en presencia de tres niños, de 8, 11 y 12 años, quienes se encontraban bajo el cuidado de la víctima, ya que ella se desempeñaba como niñera.
Según los primeros indicios reunidos por la Policía, el hijo de 13 años de la pareja se encontraba en una habitación diferente al momento del ataque, mientras que los tres niños a los que Godán cuidaba fueron quienes presenciaron el momento exacto del femicidio. Esta situación ha añadido una capa de complejidad y tragedia al caso, dada la vulnerabilidad de los testigos presenciales.
La relación entre Mariela del Rosario Godán y el agresor se extendía por un periodo de 21 años. Durante más de dos décadas, la pareja había construido un hogar y formado una familia, teniendo dos hijos en común: el menor de 13 años mencionado anteriormente y un joven de 17 años, quien, afortunadamente, no se encontraba en la residencia el sábado al momento de producirse el crimen.
Lo que más ha sorprendido a los allegados y familiares de la víctima es la ausencia de señales previas de violencia. De acuerdo con los testimonios recogidos, durante los 21 años de convivencia, ninguna persona cercana a la familia había sospechado o advertido situaciones de maltrato o conflictos que pudieran presagiar un desenlace tan fatal. Familiares de Godán describieron a la mujer como una "buena persona" que se "desvivió" por el bienestar de su familia, destacando que juntos habían logrado formar un hogar con mucho esfuerzo y que se habían dedicado a criar a sus hijos basándose en buenos valores. Para el entorno familiar, lo sucedido resulta "inentendible".
En cuanto a la reconstrucción de los hechos, el reporte policial indica que algunos testigos escucharon una fuerte discusión en el interior de la vivienda el día sábado. No obstante, tras ese episodio de gritos, no se advirtieron más señales externas que indicaran la comisión de un delito. Fue horas más tarde cuando las autoridades policiales lograron localizar y dar con el paradero del autor del femicidio.
Las pericias forenses realizadas en el lugar y sobre el cuerpo de la víctima arrojaron datos precisos sobre la mecánica del crimen. Se determinó que Mariela del Rosario Godán fue asesinada mediante una puñalada. Según las investigaciones preliminares, el arma utilizada fue presumiblemente un cuchillo de cocina que se encontraba disponible dentro de la misma casa.
Actualmente, el caso se encuentra bajo la órbita de la Fiscalía, que ha tomado medidas legales inmediatas. El femicida permanece bajo custodia y se ha ordenado que sea sometido a una pericia psiquiátrica exhaustiva. Este estudio tiene como objetivo determinar el estado mental del agresor al momento de cometer el crimen y evaluar su responsabilidad penal. La comunidad de Ciudad del Carmen permanece en estado de shock mientras se aguardan los resultados de las evaluaciones médicas y el avance de la causa judicial.


