En el marco de una serie de acciones ofensivas contra los Grupos Armados Organizados (GAO), el Ejército Nacional ha logrado asestar golpes significativos a la estructura del Clan del Golfo en dos regiones estratégicas del país. Estas operaciones, desarrolladas entre finales de junio y principios de julio de 2026, resultaron en la captura de mandos medios y máximos cabecillas, debilitando la capacidad operativa de esta organización criminal en los departamentos de Bolívar y Antioquia.
El operativo más reciente tuvo lugar el 4 de julio de 2026 en el corregimiento de Regencia, ubicado en el municipio de Montecristo, Bolívar. Durante esta intervención, integrantes de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 9 del Ejército Nacional lograron la captura de un individuo conocido como alias Veneno. Según los reportes oficiales, este sujeto es señalado como el máximo cabecilla de la subestructura Erlin Pino Duarte del Clan del Golfo en dicho departamento.
Al momento de su detención, las autoridades incautaron una pistola nueve milímetros, dos proveedores y una cantidad considerable de munición que se encontraban en poder del capturado. Además del armamento, los uniformados hallaron documentación relevante que actualmente está siendo analizada por equipos de inteligencia militar. Las autoridades han manifestado que el contenido de estos documentos permitirá avanzar en nuevos procesos investigativos y contribuirá directamente al desmantelamiento de las redes asociadas a la estructura criminal.
Alias Veneno había permanecido vinculado a la organización durante más de siete años, tiempo en el cual ejerció funciones de mando y coordinó diversas operaciones ilícitas en la región. Voceros militares destacaron que la aprehensión de este individuo representa un golpe estructural para la organización. De acuerdo con los reportes, su captura debilita significativamente la línea de mando del Clan del Golfo en el sur de Bolívar, lo que afecta sus planes de expansión territorial y limita su capacidad de confrontación frente a otras estructuras armadas ilegales, específicamente contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Al respecto, las autoridades subrayaron que la ausencia de un mando consolidado genera incertidumbre operativa dentro de la organización.
Paralelamente, el 28 de junio de 2026, se registró otra operación contundente en el departamento de Antioquia. En la vereda El Sinaí, municipio de Pueblorrico, las Fuerzas Militares capturaron a seis integrantes del Clan del Golfo. Entre los detenidos se encuentra Edwin Román Velásquez Valle, conocido como alias Chibolo, señalado como el cabecilla de la subestructura que opera en el suroeste antioqueño.
Este procedimiento se llevó a cabo bajo el marco de la Operación Militar Jeremías, integrada en la Operación Themis MDN. La acción contó con un despliegue coordinado que incluyó la participación de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), el Bamma7, la coordinación de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) y el apoyo de la Dirección de Inteligencia y Operaciones Especiales del Ejército (Dioee). Durante el operativo se incautó material de guerra, elementos de intendencia y estupefacientes. Esta ofensiva forma parte de una estrategia sostenida para neutralizar grupos delictivos en los municipios de Tarso, Pueblorrico y Jericó.
Sin embargo, el contexto de seguridad en Antioquia se ha visto empañado por actos de intimidación contra la prensa. Poco antes del operativo en Pueblorrico, circuló un panfleto atribuido al Clan del Golfo dirigido al periodista Norbey Valle David, corresponsal de Caracol Radio en Medellín. En el documento, el grupo armado cuestionó las publicaciones del comunicador, afirmando que este publica videos donde sindica al Ejército Gaitanista de hechos que consideran falsos.
Este hecho provocó la reacción inmediata de organizaciones defensoras de la libertad de prensa y entidades estatales. La Defensoría del Pueblo repudió los señalamientos, aclarando que ningún grupo armado está facultado para condicionar el trabajo periodístico. A pesar de que el panfleto afirmaba respetar la libertad de prensa, la Defensoría calificó el contenido como intimidatorio y solicitó la activación de medidas de protección y una evaluación de riesgo urgente para el periodista. Asimismo, la Asociación Nacional de Medios de Comunicación (Asomedios) expresó su preocupación, advirtiendo que estos ataques afectan el derecho de la ciudadanía a recibir información independiente.
Finalmente, el Ejército Nacional reiteró su compromiso con la protección de la población civil y subrayó que la cooperación ciudadana es fundamental para consolidar los avances obtenidos en la lucha contra el crimen organizado. Un oficial encargado del anuncio de las operaciones manifestó que la acción coordinada de la fuerza pública tiene como objetivo primordial garantizar la tranquilidad de los habitantes de Bolívar y el resto del territorio nacional.


