El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ha logrado avanzar en las diligencias relacionadas con el violento suceso ocurrido la tarde del pasado sábado en la provincia de Puntarenas. Las autoridades judiciales confirmaron la identificación de los dos hombres que perdieron la vida tras ser blanco de un ataque con armas de fuego en el sector conocido como Rancho Grande, ubicado en el cantón de Quepos.
De acuerdo con la información suministrada por los cuerpos policiales, las víctimas han sido identificadas plenamente. Se trata de un ciudadano de apellido Morales, de 53 años de edad, y un hombre de apellido Cruz, de 43 años. En el caso de este último, el reporte oficial detalla que contaba con la nacionalidad nicaragüense. Ambos hombres fallecieron en el sitio debido a la gravedad de las heridas provocadas por los proyectiles.
Los hechos se desencadenaron aproximadamente a la 1:20 p. m. del sábado. Según el informe preliminar elaborado por los agentes judiciales, las dos víctimas se encontraban en ese momento dentro de un vehículo. Mientras permanecían en el automóvil, fueron interceptados por dos individuos que se desplazaban en una motocicleta. Los atacantes llegaron al lugar y, por razones que aún se encuentran bajo investigación, procedieron a disparar en múltiples ocasiones contra los ocupantes del vehículo.
Tras ejecutar la agresión armada, los dos sujetos que viajaban en la motocicleta emprendieron la huida del sitio, dejando a las víctimas heridas de muerte dentro del automóvil. La rapidez del ataque y la cantidad de disparos efectuados sugieren una acción coordinada, aunque los motivos detrás de este crimen aún no han sido esclarecidos por las autoridades competentes.
Uno de los puntos más relevantes de la investigación es el trabajo de campo realizado por el OIJ en la escena del crimen. Durante la inspección exhaustiva del área y del vehículo donde se encontraron los cuerpos, los agentes judiciales recolectaron una cantidad considerable de evidencia física. Específicamente, se contabilizaron alrededor de 64 indicios balísticos, los cuales han sido debidamente asegurados para su posterior análisis forense.
Esta cantidad de indicios es fundamental para que los peritos balísticos puedan determinar el calibre de las armas utilizadas, el número de armas involucradas en el ataque y, eventualmente, intentar vincular estas evidencias con otros casos o con los sospechosos una vez que sean capturados. La recolección meticulosa de estos casquillos y proyectiles constituye la base técnica sobre la cual se está construyendo la teoría del caso.
Tras finalizar las labores de recolección de indicios y el levantamiento de los cadáveres, los cuerpos de Morales y Cruz fueron remitidos a la Morgue Judicial. Allí se llevarán a cabo las autopsias correspondientes, procedimiento obligatorio en este tipo de casos para determinar la trayectoria de los disparos y las causas exactas de la muerte, brindando así mayor claridad sobre la dinámica del ataque.
Actualmente, el caso permanece bajo una investigación activa y rigurosa. El Organismo de Investigación Judicial continúa trabajando para determinar el móvil del crimen, analizando si se trató de un hecho aislado o si responde a otros factores que aún no han sido revelados al público. Asimismo, las autoridades se encuentran desplegando esfuerzos para identificar a los responsables del ataque y dar con su paradero.
La comunidad de Quepos, y específicamente el sector de Rancho Grande, se mantiene a la expectativa de los resultados de estas pesquisas, mientras el OIJ procesa la evidencia recolectada en el sitio para avanzar en el esclarecimiento de este doble homicidio.


