La comunidad de El Morro, ubicada en el municipio Arismendi del estado Sucre, se encuentra sumida en un profundo estado de luto y consternación tras el asesinato de Liliana Tineo, una figura central en la organización del sector pesquero de la zona. El hecho ocurrió la noche del pasado jueves 2 de julio, cuando la dirigente, de 45 años de edad, fue víctima de un ataque armado que terminó con su vida, dejando un vacío significativo en el liderazgo vecinal y gremial de la región.
Los hechos se desencadenaron en el sector La Salina 2. Según los reportes, Tineo fue interceptada por personas desconocidas justo en la entrada de su vivienda. Los atacantes, cuya identidad aún no ha sido establecida, dispararon en dos ocasiones contra la mujer, provocándole heridas fatales. Ante la gravedad de la situación, vecinos y familiares que se encontraban en el lugar actuaron con rapidez, trasladándola de emergencia al ambulatorio Francisco “Chico” Marcano. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por salvarla, el personal médico del centro asistencial confirmó que la dirigente llegó al establecimiento sin signos vitales.
Liliana Tineo no era solo una vecina respetada, sino que desempeñaba un rol fundamental como vocera del Conppa Península de Paria Gran Escala. Su liderazgo era reconocido tanto por su capacidad de gestión como por su compromiso con el gremio de pescadores, al cual representaba con dedicación. Entre sus responsabilidades más críticas se encontraba la administración de la distribución de combustible, un recurso vital para la operatividad de las embarcaciones y la sostenibilidad económica de las familias que dependen de la pesca en la zona.
Más allá de la gestión operativa local, Tineo había expandido su visión hacia el ámbito internacional, estableciendo recientemente alianzas comerciales con Surinam. Estas gestiones buscaban fortalecer la capacidad productiva y abrir nuevos mercados para los productos pesqueros de la península de Paria, demostrando una capacidad de gestión que trascendía las fronteras regionales.
Su compromiso social también fue un pilar de su trayectoria. Recientemente, Tineo había organizado campañas de ayuda y asistencia para las personas damnificadas por los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio, reafirmando su vocación de servicio hacia los sectores más vulnerables de su comunidad. Esta faceta humanitaria ha incrementado el dolor y la indignación entre quienes conocieron su labor desinteresada.
El sector pesquero, profundamente afectado por la pérdida, ha manifestado su rechazo absoluto a este acto de violencia y exige a las autoridades competentes que se lleve a cabo una investigación exhaustiva y transparente para dar con los responsables del crimen. La incertidumbre y la tensión han crecido en la zona, mientras se buscan respuestas sobre el móvil del asesinato.
En relación con las posibles causas del ataque, existen informes no oficiales que sugieren que las autoridades podrían estar evaluando una línea de investigación vinculada a la reciente entrega de lanchas decomisadas al Conppa. Estas embarcaciones habían sido asignadas a la organización con planes concretos para ser integradas en la producción pesquera, lo que podría haber generado conflictos de intereses o disputas que derivaran en este trágico desenlace.
El impacto del crimen ha generado un clima de inseguridad entre los demás miembros de la organización. Diversos voceros del Conppa han manifestado su temor y han decidido tomar medidas de protección personal, temiendo que el ataque contra Tineo no haya sido un evento aislado, sino el inicio de una serie de agresiones contra quienes lideran el gremio.
En el ámbito personal, Liliana Tineo deja un legado de lucha y servicio, además de una familia destrozada. La dirigente deja tres hijas y tres nietos, quienes ahora enfrentan la dolorosa pérdida de una madre y abuela que dedicó gran parte de su vida al bienestar de su comunidad y al desarrollo del sector pesquero en el estado Sucre.

