En un mercado donde la mayoría de los comerciantes recurren a la implementación de ofertas agresivas y descuentos significativos para atraer a nuevos clientes, Mirtha, una emprendedora de San Pedro del Ycuamandyyú, ha decidido trazar un camino distinto. En lugar de competir únicamente por precio, apostó por el humor y la picardía, una estrategia que le ha permitido no solo ganar visibilidad, sino disparar sus ventas de manera considerable.
Aunque Mirtha posee el título de abogada, la ley nunca fue su camino profesional. A pesar de su formación académica, optó por no ejercer la profesión para dedicarse plenamente al negocio familiar. Se trata de un comercio iniciado por su madre hace más de tres décadas en la ciudad de San Pedro del Ycuamandyyú, lo que la llevó a definirse a sí misma como una "comerciante de nacimiento".
El punto de inflexión ocurrió en enero de este año, cuando Mirtha decidió integrar el humor en su proceso de ventas. Hasta ese momento, la comerciante no solía realizar publicaciones en redes sociales, pero decidió probar un enfoque diferente. El resultado fue inmediato y sorprendente. A través de la plataforma TikTok, descubrió un potencial publicitario que desconocía, convirtiendo sus videos en un fenómeno digital que atrae a miles de reproducciones y seguidores.
Actualmente, aprovechando la fiebre mundialista y el apoyo a la selección nacional, Mirtha ha centrado su creatividad en la venta de artículos relacionados con la Albirroja. Su catálogo incluye banderas, camisetas y diversos accesorios, los cuales promociona utilizando frases espontáneas y expresiones del día a día que resuenan con la cultura popular paraguaya.
Una de las piezas de contenido que más repercusión generó en las redes sociales fue aquella en la que ofrecía banderas de Paraguay. Con un tono cargado de picardía, lanzó la frase: “Paraguayito ndo kyhyjei avavegui hína, con que y vecino rembireko oipe’a mba’e la Francia” (El paraguayo no tiene miedo de nadie, hasta a la mujer del vecino lleva y que es Francia). Esta ocurrencia se volvió viral rápidamente, logrando que muchos usuarios no solo se rieran del contenido, sino que procedieran a realizar la compra de los productos.
La estrategia de Mirtha no se limita a una sola frase. En sus videos, suele instar a sus clientes a renovar sus artículos con comentarios directos y humorísticos, como cuando exclamó: “¡Pejuke peraha! Ahecha ikuapaitéma la pe nde bandera”, instando a la gente a venir a llevar nuevas banderas porque las que ya poseen están llenas de agujeros.
Además de su enfoque en los productos deportivos, Mirtha ha utilizado analogías audaces para conectar con su audiencia. En una de sus promociones más comentadas, comparó la lealtad hacia la selección nacional con las relaciones sentimentales, señalando en guaraní que, así como algunas personas mantienen la apariencia de felicidad en fotos con parejas que han sido infieles, los hinchas deben tener el mismo orgullo y venir a comprar sus banderas para extenderlas en sus vehículos.
El ingenio de la comerciante también ha dado frutos en otras fechas clave del calendario comercial. Durante el Día del Padre, implementó una campaña para la venta de bóxers. A través de un video divertido, invitó a los clientes a comprar regalos para los "karaikuéra", asegurando entre risas que, de esta manera, los padres ya no tendrían que pasar la vergüenza de utilizar un “colador”, término coloquial utilizado para referirse a los calzoncillos viejos y desgastados.
Mirtha reconoce que no esperaba una repercusión de tal magnitud. El crecimiento de su comunidad de seguidores ha sido exponencial y el impacto ha llegado incluso a su entorno laboral. Según relató la comerciante, las personas que trabajan con ella le han comentado que otros comerciantes ya han comenzado a imitar su estilo de comunicación y su forma de abordar las ventas a través del humor. Lo que comenzó como una simple prueba en enero se ha transformado en un modelo de éxito basado en la autenticidad y la identidad cultural.


