Una fuerte polémica se ha desatado en el ámbito del espectáculo y la gestión pública en Chile, luego de que el Instituto Nacional del Deporte (IND) decidiera cancelar las presentaciones de la agrupación surcoreana BTS, las cuales estaban pactadas para realizarse en el Estadio Nacional durante el próximo mes de octubre. La decisión de no albergar los tres conciertos agendados por la banda de k-pop ha generado una ola de reacciones, destacando especialmente las críticas emitidas por figuras del mundo de la comedia nacional.
El comediante Lucho Miranda, quien se ha autodefinido públicamente como parte del "Army" chileno —nombre con el que se conoce al fandom oficial de la banda—, asumió el rol de vocero de los seguidores del grupo para lanzar una dura crítica contra la ministra del Deporte, Natalia Ducó. El descargo tuvo lugar durante su participación en el programa "No hacemos uno", conducido por Fabuloso, donde Miranda manifestó su profunda molestia ante la resolución del organismo gubernamental.
Para el triunfador del Festival de Viña, la decisión de privar a los fanáticos de ver a BTS en el recinto más emblemático del país representa una afrenta directa. "No tener a BTS en el Estadio Nacional me parece una falta de respeto para todos los que seguimos a este grupo coreano", sentenció el artista, subrayando el impacto emocional y cultural que tiene la banda para su base de seguidores en Chile.
Durante su intervención, Miranda utilizó la ironía para cuestionar el argumento de que el Estadio Nacional debe reservarse estrictamente para actividades deportivas. El comediante comparó la gestión chilena con la de otros recintos internacionales de renombre, mencionando ejemplos como el Estadio Monumental de Argentina y el Santiago Bernabéu en España. Según Miranda, estos recintos no se limitan únicamente a la práctica deportiva, cuestionando sarcásticamente si en dichos lugares "hacen puro ajedrez por el pasto" o si permiten otros eventos. A través de este razonamiento, criticó la rigidez de la postura adoptada por la cartera de Deportes.
A este malestar se sumó el comediante Pedro Ruminot, quien reforzó las palabras de Miranda con una advertencia directa hacia la jefa de la cartera de Deportes, Natalia Ducó. Ruminot, ex integrante del "Club de la Comedia", enfatizó el poder de convocatoria y la determinación del fandom de BTS, asegurando que la ministra ha cometido un error al enfrentar a este grupo de seguidores. "Señora Ministra del Deporte, lo único que le digo: se metió con el fandom equivocado. Nosotros los ARMY no la vamos a perdonar y vamos a molestar todos los días, a cada hora, en cada minuto hasta que dejen que BTS se presente en el Estadio Nacional", declaró tajantemente.
Por su parte, la comediante Alison Mandel aportó una perspectiva basada en la propiedad y el financiamiento del recinto. Mandel argumentó que el Estadio Nacional es un espacio que pertenece a todos los chilenos, ya que ha sido financiado a través de los impuestos de la ciudadanía. Si bien reconoció que el objetivo central y de origen del recinto es el deporte, sostuvo firmemente que esto no impide que se lleven a cabo conciertos masivos en sus instalaciones.
Mandel profundizó en la importancia de estos eventos para la juventud, señalando que la música, al igual que el deporte, representa una herramienta fundamental de esparcimiento y alegría. En su análisis, afirmó que la sana diversión y el acceso a la cultura musical son alternativas válidas para evitar que los jóvenes caigan en vicios como el alcohol o las drogas. En consecuencia, puntualizó que el Instituto Nacional del Deporte debería tener la responsabilidad de proveer y promover estos espacios de recreación.
Mientras las figuras públicas expresan sus descargos en los medios de comunicación, la tensión ha trasladado el conflicto a las calles. Según se ha reportado, diversas personas se han congregado para manifestar su descontento, utilizando pancartas y gritos para exigir que las autoridades reviertan la decisión y permitan que los artistas surcoreanos se presenten en el Estadio Nacional, tal como estaba previsto originalmente.


