La comunidad artística de Chile se encuentra consternada tras confirmarse el fallecimiento del reconocido actor uruguayo Fernando Kliche Hermida. El anuncio fue realizado oficialmente este viernes por la organización Chile Actores, la cual informó el deceso del intérprete a la edad de 71 años, dejando un vacío significativo en la escena cultural del país.
A través de un comunicado oficial, la entidad manifestó su profunda tristeza ante la partida del artista. En el documento, Chile Actores destacó la consolidación de una trayectoria extensa y reconocida, la cual se desarrolló a lo largo de diversas décadas y permitió que Kliche Hermida se posicionara como una figura relevante en múltiples formatos, abarcando la televisión, el teatro y, más recientemente, las plataformas de streaming en Chile.
La organización subrayó la versatilidad artística de Fernando Kliche, recordando al público y a sus colegas a un profesional que transitó con maestría entre el drama y la comedia. Esta capacidad de adaptarse a distintos registros fue una de las marcas distintivas de su carrera, permitiéndole abordar personajes complejos y variados que resonaron en la audiencia nacional.
La historia de vida de Fernando Kliche Hermida estuvo marcada por giros inesperados. Nacido el 8 de octubre de 1954 en Uruguay, el actor no inició su camino profesional en las artes escénicas. Originalmente, Kliche se había desempeñado en el área de la medicina veterinaria, profesión que ejerció en Inglaterra. Tras su paso por el Reino Unido, su destino inicial era trasladarse a España; sin embargo, la vida tomó un rumbo distinto cuando decidió viajar a Chile con el propósito de visitar a su padre, el también destacado actor Walter Kliche.
Fue durante esa estancia en territorio chileno donde el intérprete decidió radicarse definitivamente en el país, abandonando la veterinaria para iniciar formalmente su carrera actoral. Este cambio de vida resultó fundamental para la industria local, ya que Kliche comenzó a integrar el elenco de diversas producciones que marcarían su camino profesional.
Su debut en la pantalla chica se produjo cuando obtuvo su primer papel en la teleserie de Canal 13 titulada Casagrande, donde el público pudo conocerlo a través de la interpretación del personaje de Eduardo. Este primer paso fue el inicio de una relación fructífera con el medio televisivo.
El punto de consagración en su carrera llegó en el año 1993, cuando interpretó a Octavio en la teleserie Marrón Glacé, producida también por Canal 13. Este papel fue determinante para consolidar su nombre en la industria y abrir las puertas a una serie de participaciones en proyectos emblemáticos. A partir de allí, formó parte de producciones como Champaña, El amor está de moda, Amándote, Algo está cambiando y Lola, entre otras obras que quedaron grabadas en la memoria del televidente.
Su talento no se limitó a una sola señal televisiva. En las pantallas de TVN, Kliche Hermida integró los elencos de producciones dramáticas como No abras la puerta y Dime quién fue, demostrando una vez más su capacidad para adaptarse a diferentes propuestas narrativas.
Paralelamente a su éxito en la televisión, el actor mantuvo un vínculo constante con las tablas. En el circuito teatral, destacó notablemente en obras como ¿Por qué será que las queremos tanto?, donde pudo desplegar su capacidad escénica frente al público en vivo.
En los últimos años, Fernando Kliche Hermida supo evolucionar junto a los nuevos formatos de consumo audiovisual. Sus trabajos más recientes incluyeron su participación en la teleserie Amor a la Catalán y su incursión en las plataformas digitales, destacando su papel en la serie Baby Bandito, producida por Netflix.
Finalmente, la agrupación Chile Actores cerró su comunicado enviando un abrazo caluroso a todos aquellos que sienten la partida del actor, reafirmando el respeto y la admiración por un profesional que dedicó su vida al arte y que dejó un legado imborrable en la cultura audiovisual chilena.


