En un encuentro marcado por la máxima tensión y el dramatismo, la selección de Portugal logró su clasificación a los octavos de final de la Copa del Mundo tras vencer 2 a 1 a Croacia. El escenario fue el BMO Field, en Toronto, donde el delantero Gonçalo Ramos volvió a emerger como la figura decisiva en un momento crítico del torneo, anotando el gol de la victoria en los instantes finales del encuentro.
El desenlace llegó cuando el reloj marcaba los 48 minutos del segundo tiempo. En una fase donde Portugal presionaba intensamente buscando la clasificación, la jugada definitiva se gestó por la banda izquierda. Rafael Leão recibió el balón y lanzó un centro preciso al área; allí, Gonçalo Ramos logró imponerse físicamente entre dos defensores croatas para conectar un cabezazo certero que terminó en el rincón de Livakovic. Este gol selló la remontada portuguesa y aseguró el pase a la siguiente ronda, donde el equipo luso se medirá ante la selección de España.
Tras el pitido final, Ramos no ocultó su satisfacción ni su conciencia sobre el rol que ha desempeñado en los últimos minutos de los partidos más importantes de su carrera. El delantero destacó que ya es habitual que aparezca cuando el tiempo se agota y la necesidad de un gol es imperativa. "Es una competición especial, pero la verdad es que quien me conoce ya sabe: en los últimos minutos, cuando necesita un gol, yo estoy allí. No es la primera vez, ni la segunda, ni la tercera. Cuando necesite un gol en los últimos minutos, puede llamar a Gonçalo Ramos", afirmó el futbolista.
La partida no fue sencilla y estuvo plagada de incidencias. Desde la intervención del VAR hasta la participación de Cristiano Ronaldo, quien anotó el primer gol de los portugueses en eliminatorias de Copa, el encuentro mantuvo a los aficionados en vilo. Croatia, fiel a su estilo competitivo, logró reaccionar y mantuvo la presión hasta el último lance, pero la efectividad de Ramos terminó por decidir el rumbo del partido.
El historial de Gonçalo Ramos respalda sus palabras. El atacante de 25 años ha forjado su reputación en noches de alta presión. Su impacto más notable con la selección se produjo en la Copa del Mundo de 2022, cuando tomó la titularidad en lugar de Cristiano Ronaldo en los octavos de final contra Suiza. En aquel encuentro, Ramos registró tres goles y una asistencia en una victoria contundente por 6 a 1, marcando así un debut impactante como titular con su selección.
Desde aquel momento, Ramos se ha consolidado como el jugador ideal para los escenarios complicados. En el cómputo global de las Copas del Mundo, incluyendo el reciente triunfo sobre Croacia, el delantero suma cuatro goles y una asistencia en seis partidos disputados. Es relevante señalar que sus anotaciones más trascendentales han ocurrido precisamente en las fases eliminatorias, primero frente a Suiza y ahora ante los croatas.
Esta tendencia de éxito en los minutos finales también se trasladó a su etapa en el Paris Saint-Germain (PSG). Durante la Champions League de la temporada 2025/26, Ramos salió desde el banquillo para anotar, al minuto 90, el gol que le dio la victoria al equipo parisino por 2 a 1 frente al Barcelona, jugando como visitante. Además, tuvo participaciones clave en torneos nacionales, como en la Copa de Francia contra el Lens, donde marcó el gol del empate antes de que el PSG lograra la clasificación mediante la tanda de penaltis.
Su capacidad para resolver decisiones recientes se extendió a la Supercopa de la Uefa y la Supercopa de Francia. En la primera, anotó al final del encuentro para llevar la disputa contra el Tottenham a los penaltis. Meses después, repitió la hazaña contra el Marseille en la Supercopa de Francia, empatando en los acrescimientos antes de que su equipo se impusiera nuevamente en las cobranzas.
Este rendimiento llega en un momento de transición profesional para el jugador. Tras formarse en el Benfica y pasar dos temporadas en el PSG, Ramos fue transferido al AC Milan en una operación valorada en 60 millones de euros (aproximadamente 355 millones de reales). Su llegada al fútbol italiano conlleva una mayor expectativa, respaldada por su historial de goles en partidos decisivos.
Con este resultado, Portugal llega a su enfrentamiento contra España con la confianza elevada. Aunque Cristiano Ronaldo sigue siendo el eje central del equipo, el técnico Roberto Martínez cuenta ahora con una alternativa de peso en el banquillo, capaz de cambiar la dinámica de los juegos cerrados y definir los resultados en el tiempo de descuento.

