El actor Pepe Viyuela ha compartido una serie de profundas reflexiones sobre la función social del arte y la naturaleza de su profesión pocas horas antes de recibir el Premio Corral de Comedias. El reconocimiento se produce en el marco de la 49 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, un evento que continúa consolidándose como un referente de las artes escénicas en España.
Durante una rueda de prensa celebrada en Almagro, Ciudad Real, el intérprete compareció acompañado por la directora del festival, Irene Pardo, y por varios miembros de su familia. En este encuentro con los medios de comunicación, Viyuela manifestó que el teatro representa actualmente “una forma de resistencia” frente a un contexto social que se encuentra marcado por la incertidumbre y los conflictos. Para el actor, el arte no debe limitarse a la contemplación, sino que debe ser reivindicado como una herramienta fundamental para “reconstruir el mundo”.
En el plano personal, Viyuela se mostró visiblemente emocionado y confesó sentirse “abrumado” por el galardón. Describió el momento que está viviendo como un “torbellino hermoso”, una sensación compleja de definir con una sola palabra. El actor señaló que, en medio de esta intensidad emocional, intenta detener el tiempo con el objetivo de “ser plenamente consciente” de todo lo que está ocurriendo a su alrededor. Asimismo, expresó su alegría y satisfacción, afirmando que la jornada ya se ha convertido en un día inolvidable, destacando la importancia de vivir esta experiencia junto a sus seres queridos y en un entorno que calificó de “mágico” como es el Corral de Comedias de Almagro.
Uno de los puntos más sinceros de la comparecencia fue cuando Viyuela admitió haber sentido una cierta “sensación de impostor” al contemplar la lista de personalidades que han recibido este premio anteriormente. El actor mencionó nombres de gran calado en la escena española, como José Sacristán, Carlos Hipólito, Concha Velasco, Núria Espert, Ana Belén, Blanca Portillo o Rafael Álvarez ‘El Brujo’. No obstante, aclaró que, una vez asumido el reconocimiento, ha llegado el momento de “disfrutarlo y merecerlo”.
Respecto al espacio físico donde se desarrolla el festival, Viyuela definió el Corral de Comedias como una “metáfora de la capacidad de supervivencia del teatro”. Comparó el lugar con “un ave fénix”, resaltando su capacidad para renacer y trascender a través de las generaciones. En este sentido, el intérprete fue tajante al afirmar que el teatro no es un mero entretenimiento, sino un espacio privilegiado desde el cual es posible imaginar el mundo de nuevo y construir una realidad mejor.
Al ser cuestionado sobre la responsabilidad que recae sobre un actor o un cómico en un contexto social complejo, Viyuela defendió una visión del humor comprometida. Sostuvo que la comedia no puede ser utilizada como un mecanismo de evasión o como una forma de anestesia colectiva. Para él, el propósito del humor debe ser despertar las conciencias, sentenciando que “el humor nunca debe ser narcótico; debe ser un humor que espabile”.
Finalmente, el actor abordó su vínculo con el teatro clásico, describiéndolo como una fuente permanente de conocimiento sobre la condición humana. Viyuela reivindicó la vigencia actual de los textos del Siglo de Oro y de los grandes autores clásicos, argumentando que estos escritores disponían del tiempo necesario para observar detalladamente cómo somos los seres humanos y fueron capaces de escribir sobre ello con gran precisión.
Este jueves, Pepe Viyuela recibirá formalmente el Premio Corral de Comedias, uno de los galardones más emblemáticos del Festival de Almagro, el cual se otorga para distinguir trayectorias profesionales relevantes vinculadas a las artes escénicas y, específicamente, al teatro clásico.


