La jornada de eliminatorias del Mundial 2026 dejó dos encuentros marcados por la tensión, el dominio africano durante gran parte del tiempo reglamentario y la capacidad de reacción de las potencias europeas. Inglaterra y Bélgica lograron sellar su pase a los octavos de final mediante remontadas que los salvaron de eliminaciones prematuras, en partidos donde el suspenso se mantuvo hasta los últimos instantes.
En Atlanta, el estadio Mercedes Benz fue testigo de un duelo donde la selección de Inglaterra estuvo a punto de repetir el destino amargo de Alemania y Países Bajos, quienes ya quedaron fuera de la competición. El equipo inglés se enfrentó a una República Democrática del Congo que saltó al terreno de juego sin complejos y con una propuesta táctica clara. Los africanos, que optaron por alinear cuatro centrales en lugar de cinco, buscaron imponer el peso de su juego desde el primer minuto, logrando concretar su dominio muy temprano.
Apenas en el minuto 7, Brian Cipenga anotó el primer gol del encuentro, poniendo en ventaja a la República Democrática del Congo. Durante casi 70 minutos, el equipo africano mantuvo el control del marcador, apoyado en una actuación espectacular de su guardameta, Lionel Mpasi, quien evitó que Inglaterra lograra el empate durante la mayor parte del duelo.
Sin embargo, la figura de Harry Kane emergió en el tramo final para evitar la debacle. El delantero del Bayern Munich, asistido en ambas ocasiones por Anthony Gordon —quien recientemente se incorporó al Barcelona—, dio vuelta el resultado. Kane abrió la remontada en el minuto 75 con un testarazo y sentenció el encuentro en el minuto 86 mediante un potente remate. Con este doblete, Inglaterra venció 2-1 y aseguró su lugar en la siguiente ronda. Además, Kane se reenganchó en la disputa por la Bota de Oro del torneo al alcanzar los cinco goles, quedando a solo una anotación de los líderes, Lionel Messi y Kylian Mbappé. La selección inglesa ahora se prepara para viajar al Estadio Azteca, donde enfrentará el próximo domingo al coanfitrión México.
Por otro lado, Bélgica protagonizó otra remontada inolvidable para derrotar 3-2 a Senegal en el tiempo suplementario. El encuentro estuvo marcado por una superioridad evidente del conjunto africano durante la mayor parte del partido. Senegal comenzó a golpear primero en el minuto 24, cuando Habib Diarra aprovechó un rebote en el poste tras un cabezazo de Ismaïla Sarr para abrir el marcador.
La ventaja senegalesa se amplió al inicio de la segunda mitad. El propio Ismaïla Sarr volvió a aparecer para anotar el segundo gol, realizando una gran definición tras controlar el balón con el pecho y ejecutar un remate potente que no dejó opciones de reacción al portero Thibaut Courtois. Con el 2-0 en contra, la eliminación belga parecía inevitable, pero el equipo europeo reaccionó basándose en su jerarquía en los minutos finales.
La remontada comenzó en el minuto 86 gracias a un gol de Romelu Lukaku, que devolvió la esperanza a su selección. Tres minutos después, Youri Tielemans aprovechó un error del portero senegalés para marcar de cabeza el 2-2, llevando el encuentro a la prórroga.
El tiempo suplementario mantuvo la intensidad, con una Bélgica que buscaba el triunfo con insistencia. En el minuto 116, Dodi Lukebakio estrelló un balón en el poste, una jugada que terminó siendo decisiva. Tras una revisión del VAR, el árbitro determinó que existió una infracción del defensor senegalés sobre Lukebakio, sancionando un penal en el minuto 120.
En la última acción del partido, Bélgica convirtió el penal para sellar el 3-2 definitivo. De esta manera, el conjunto belga completó una remontada épica que los clasifica a los octavos de final y deja eliminado a un Senegal que fue superior durante gran parte del encuentro, cerrando uno de los partidos más emocionantes de este Mundial 2026.

