En una noche soñada vivida en el Estadio Azteca, la selección de México logró imponerse por 2-0 ante el conjunto de Ecuador, asegurando así su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026. El equipo local desplegó su mejor versión futbolística para superar este encuentro decisivo, logrando romper una prolongada racha negativa al ganar un partido de eliminación directa después de 40 años, lo que desató la locura total entre los aficionados presentes en el Coloso de Santa Úrsula.
El encuentro se resolvió durante la primera mitad, donde la selección mexicana mostró una efectividad contundente. A los 22 minutos de juego, Julián Quiñones abrió el marcador con un potente remate al ángulo, tras recibir una asistencia precisa de Roberto Alvarado. El gol puso en ventaja al anfitrión, que ya venía avisando y mostrándose superior al equipo dirigido por Sebastián Beccacece. Poco tiempo después, a los 31 minutos, Raúl Jiménez amplió la ventaja para el 2-0. Este segundo tanto fue el resultado de una mala salida en la entrega del balón por parte de Ecuador, aprovechada por una jugada coordinada con Quiñones que permitió a Jiménez definir con precisión.
Esta victoria representa una noche histórica para el combinado nacional bajo la dirección técnica de Javier Aguirre. El equipo logró superar un obstáculo que históricamente había resultado esquivo para el fútbol mexicano en los mundiales. La última vez que México había logrado ganar un duelo de eliminación a "matar o morir" fue el 15 de junio de 1986, en un partido disputado contra Bulgaria, también en el Estadio Azteca.
Por el lado de Ecuador, el equipo comandado por el argentino Sebastián Beccacece sufrió las consecuencias de diversas desatenciones defensivas. El desempeño de los zagueros Alan Franco y Joel Ordóñez fue señalado como un punto débil durante el encuentro. A pesar de los intentos por remontar el marcador, la ofensiva sudamericana nunca logró romper el sólido bloque defensivo y de mediocampo impuesto por los locales. Incluso, el jugador apodado "Rola" Rodríguez tuvo una oportunidad clara para el descuento, pero desperdició la ocasión al definir deficientemente.
El camino de México hacia esta instancia fue impecable. El conjunto dirigido por Javier Aguirre llegó a este cruce tras completar una primera fase perfecta, situándose en el primer puesto del Grupo A con el puntaje ideal. En su debut, México venció 2-0 a Sudáfrica; posteriormente derrotó 1-0 a Corea del Sur y cerró la fase de grupos con un triunfo por 3-1 frente a la República Checa. En total, el equipo sumó nueve puntos, anotó seis goles a favor y solo concedió uno en contra.
En contraste, el seleccionado de Ecuador avanzó a la fase eliminatoria como uno de los mejores terceros del certamen. Su trayectoria fue más irregular, comenzando con una derrota 1-0 ante Costa de Marfil y un empate sin goles frente a Curazao. Sin embargo, lograron reaccionar en la última fecha al superar a Alemania sobre la hora, resultado que les permitió sumar cuatro puntos y asegurar su boleto a esta instancia.
Con este resultado, los mexicanos aguardan ahora la definición de su próximo rival en el torneo. Deberán medirse ante el equipo que resulte ganador del choque entre Inglaterra y la República Democrática del Congo, manteniendo viva la ilusión de alcanzar el quinto partido del Mundial.
En cuanto a las alineaciones, México saltó al campo con: Rangel; Reyes, Montes, Johan Vásquez, Gallardo; Lira, Brian Gutiérrez, Fidalgo; Alvarado, Raúl Jiménez y Julián Quiñones, bajo la dirección de Javier Aguirre. Por su parte, Ecuador alineó a: Galíndez; Preciado, Ordóñez, Pacho, Hincapié, Estupiñán; Caicedo, Pedro Vite, Franco; Gonzalo Plata y Enner Valencia, dirigidos por Sebastián Beccacece.


