La práctica regular de ejercicio físico se ha consolidado como un elemento fundamental y necesario en el tratamiento y seguimiento de los niños que padecen enfermedades reumáticas. Así lo ha destacado la doctora Pilar Bernabeu, especialista de la Sección de Reumatología del Hospital General Universitario Doctor Balmis de Alicante, quien ha subrayado la eficacia demostrada de la actividad física en la mitigación de síntomas críticos que afectan la vida cotidiana de los menores.
Según ha detallado la especialista, el ejercicio no solo actúa sobre la sintomatología física, sino que es una herramienta eficaz para mejorar cuadros de rigidez, reducir la percepción del dolor y combatir la fatiga, síntomas comunes en este tipo de patologías. Más allá de los beneficios motores, Bernabeu ha hecho hincapié en que el impacto positivo se extiende significativamente a la salud mental, contribuyendo a la reducción de cuadros de ansiedad y depresión, lo que supone una mejora integral en el bienestar del paciente pediátrico.
Desde un punto de vista fisiológico, la doctora Bernabeu ha señalado que el ejercicio físico se relaciona estrechamente con una mejora en los sistemas cardiovascular y respiratorio. En este sentido, la evidencia científica actual respalda la necesidad de evitar el sedentarismo y promover activamente estilos de vida saludables. El fomento de la actividad física regular se presenta, por tanto, como una estrategia terapéutica complementaria esencial para optimizar la salud general de los niños con afecciones reumáticas.
Para contextualizar la importancia de estas medidas, la especialista ha explicado que las enfermedades reumáticas inmunomediadas son patologías originadas por una alteración del sistema inmunitario de causa desconocida, la cual provoca que el organismo ataque sus propios tejidos. Aunque estas enfermedades pueden manifestarse en cualquier etapa, es frecuente que se inicien durante la infancia. En España, se estima que 1 de cada mil niños padece alguna enfermedad de este tipo, siendo la artritis idiopática juvenil (AIJ) la patología más recurrente en el grupo pediátrico.
En el marco de esta concienciación, la Fundación Española de Reumatología, en colaboración con la Sociedad Valenciana de Reumatología, ha organizado en Alicante el evento denominado Reumafit Junior. Esta iniciativa se integra dentro de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la Fundación Española de Reumatología y forma parte de la campaña global #Reumafit. El objetivo central de este proyecto es visibilizar y poner de relieve la trascendencia de realizar actividad física frecuente y adaptada en todos los pacientes que conviven con enfermedades reumáticas.
La doctora Bernabeu ha destacado que los beneficios de eventos como Reumafit Junior trascienden lo estrictamente clínico. La especialista ha apuntado que este tipo de experiencias son vitales para favorecer la convivencia entre niños que comparten diagnósticos y vivencias similares, lo que ayuda a fortalecer su autoconfianza. Además, estas actividades representan un espacio de diversión y esparcimiento que permite a los menores interactuar fuera de sus entornos habituales, como el núcleo familiar o el centro escolar.
En cuanto a las recomendaciones prácticas para implementar hábitos de vida saludables, el proyecto Reumafit Junior insta a los familiares y cuidadores a integrar el ejercicio de forma habitual en la rutina del niño. La recomendación general es realizar una actividad física moderada durante un tiempo estimado de 60 minutos al día, complementando esta rutina con ejercicios específicos diseñados para potenciar la fuerza y mejorar la flexibilidad, tales como los estiramientos.
Sin embargo, la experta ha advertido que la práctica deportiva debe estar guiada por el disfrute del menor. Es imperativo que el ejercicio no se convierta en una fuente de estrés y que, en ningún momento, la actividad llegue a ocasionar dolor. Asimismo, ha aclarado el protocolo a seguir durante los brotes de la enfermedad: en estos casos, se recomienda pausar la intensidad y retomar la actividad deportiva de manera gradual una vez que el episodio inflamatorio articular haya sido superado.
Finalmente, la doctora Bernabeu ha recordado que el ejercicio debe formar parte de un enfoque multidisciplinar. Para los niños con enfermedades reumáticas inmunomediadas, es fundamental mantener una alimentación saludable y fomentar que el paciente conozca a fondo su enfermedad y el tratamiento que recibe. El objetivo es que los menores vayan adquiriendo una responsabilidad progresiva en el manejo de su patología, se acostumbren a plantear sus dudas y compartir sus incertidumbres con el especialista, y aprendan a mantener una actitud positiva ante las situaciones que enfrentan.

