ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 21 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Israel destruye túnel estratégico de Hezbollah en Líbano y recrudece la tensión regional

El conflicto entre Israel y el grupo armado Hezbollah volvió a intensificarse luego de que el Gobierno israelí anunciara la destrucción de un extenso túnel subterráneo en el sur del Líbano, una infraestructura que, según las autoridades, era utilizada con fines militares y representaba una amenaza para la seguridad de la población israelí. La operación [...] La entrada Israel destruye túnel de Hezbollah en el sur del Líbano se publicó primero en Diario del Sur .

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Israel destruye túnel estratégico de Hezbollah en Líbano y recrudece la tensión regional
Puntos clave

Israel ha destruido un túnel militar de Hezbollah de más de 200 metros de longitud en el sur del Líbano, donde halló un arsenal destinado a atacar territorio israelí. Esta operación, ratificada por Benjamin Netanyahu, ocurre en medio de una escalada de violencia que ya ha dejado víctimas mortales en ambos bandos y ha provocado evacuaciones masivas de civiles en la región. El incidente pone en jaque el reciente acuerdo trilateral impulsado por Estados Unidos para la desmilitarización de la zona. Mientras el gobierno libanés busca implementar el plan con el apoyo de Donald Trump, Hezbollah rechaza tajantemente el desarme, desatando una crisis política interna y manifestaciones en Beirut que amenazan la estabilidad regional.

El conflicto entre el Gobierno de Israel y el grupo armado Hezbollah ha experimentado una nueva intensificación tras el anuncio oficial de la destrucción de una extensa infraestructura subterránea en el sur del Líbano. Según las autoridades israelíes, se trata de un túnel de dimensiones considerables que era utilizado con fines estrictamente militares y que representaba una amenaza directa para la seguridad de la población civil y las instalaciones en territorio israelí.

La operación fue ratificada por el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz. Ambos funcionarios señalaron que esta estructura formaba parte de una red ofensiva diseñada y construida por Hezbollah con el objetivo específico de ejecutar ataques coordinados contra el Estado de Israel. De acuerdo con los datos técnicos suministrados por el Gobierno israelí, el túnel contaba con una longitud superior a los 200 metros y alcanzaba una profundidad de más de 25 metros, lo que evidencia la complejidad de la obra subterránea.

Durante las labores de inspección previas a la demolición, las fuerzas militares aseguraron haber hallado en el interior cientos de armas, así como diversas posiciones de lanzamiento. Según el informe oficial, estos emplazamientos estaban destinados a lanzar proyectiles contra objetivos tanto civiles como militares dentro de Israel. Para garantizar el cumplimiento de los protocolos internacionales, el Ejército israelí informó que notificó previamente a Estados Unidos y a sus representantes diplomáticos acreditados en el Líbano, siguiendo los mecanismos de coordinación establecidos en los acuerdos recientes entre ambas naciones.

Este incidente ocurre en un momento crítico, apenas unos días después de la firma de un entendimiento trilateral impulsado por el Gobierno de Estados Unidos. Dicho acuerdo tenía como propósito fundamental reducir las hostilidades entre Israel y Líbano, sentando las bases para un proceso de desmilitarización progresiva de Hezbollah. Sin embargo, la destrucción del túnel y los hechos registrados en el terreno demuestran que la estabilidad de la zona sigue siendo sumamente frágil.

En la misma jornada, se reportaron bombardeos en diversos sectores del sur libanés, incluyendo áreas cercanas a la ciudad de Nabatieh. En relación con estos eventos, el Ministerio de Salud del Líbano notificó que al menos dos personas resultaron heridas a causa de la explosión de una granada aturdidora. La creciente inseguridad ha provocado que habitantes de diversas localidades evacuen sus viviendas ante la circulación de alertas sobre la posibilidad de nuevos ataques en la región.

En el plano operativo, las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron la muerte de uno de sus soldados durante un enfrentamiento en el sur del Líbano. Asimismo, informaron que un combatiente de Hezbollah fue abatido en operaciones militares llevadas a cabo dentro de la denominada «franja de seguridad», una zona que se extiende aproximadamente diez kilómetros hacia el interior del territorio libanés.

Por su parte, Hezbollah ha mantenido una postura de rechazo absoluto hacia el acuerdo impulsado por Estados Unidos. El líder de la organización, Naim Qassem, ha insistido en que cualquier iniciativa que plantee el desarme del grupo carece de legitimidad, calificando el entendimiento como una cesión de soberanía y reiterando que la organización no reconoce los compromisos asumidos por el Gobierno libanés.

Frente a este escenario, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, sostuvo conversaciones con el presidente estadounidense Donald Trump para reafirmar el compromiso de su administración con la implementación del plan. Este proyecto contempla que el Ejército libanés asuma el control de zonas específicas mediante áreas piloto, permitiendo así un desarme gradual de Hezbollah. No obstante, Israel ha dejado claro que mantendrá su presencia militar en territorio libanés mientras considere que el grupo armado conserve capacidades ofensivas.

La escalada militar ha trasladado la tensión al ámbito político interno del Líbano. Representantes de Hezbollah y otros sectores han cuestionado la postura del Gobierno, advirtiendo que estas decisiones podrían profundizar la división interna y trasladar el conflicto externo al escenario político nacional. Esta polarización se ha manifestado recientemente en Beirut, donde se registraron manifestaciones de rechazo al acuerdo, reflejando la incertidumbre sobre el futuro de Hezbollah y la capacidad del Estado libanés para garantizar la estabilidad regional.

Cobertura en Video