En las últimas horas, las redes sociales se vieron sacudidas por la viralización de un polémico video que expone un fuerte enfrentamiento entre Nicolás Occhiato, el equipo del programa "Nadie dice nada" y una periodista de espectáculos. El conflicto se originó en Miami, Estados Unidos, luego de que la profesional del periodismo ingresara sin la debida autorización a la propiedad alquilada por el grupo de comunicación en dicha ciudad.
Para poner en contexto los hechos, el dueño de Luzu TV se encontraba en territorio estadounidense junto a un equipo conformado por Flor Jazmín Peña, Martín Garabal, Momi Giardina, Ángela Torres y Marcos Giles. El motivo del viaje fue la cobertura del Mundial 2026, razón por la cual el grupo se había instalado en una lujosa mansión ubicada en el estado de Florida.
El incidente ocurrió en un momento crítico, justo cuando el equipo se preparaba para emprender el regreso hacia Argentina, viaje programado para realizarse luego del encuentro deportivo entre Argentina y Cabo Verde. En medio de los preparativos finales, fueron víctimas de una intromisión que terminó en una acalorada discusión, todo lo cual quedó registrado en el teléfono móvil de la propia periodista, quien grabó la secuencia de los hechos.
En el material audiovisual, se observa a la mujer defendiendo su accionar y amenazando con llamar a las autoridades policiales al verse confrontada por Occhiato y sus colaboradores. Según el relato de la periodista, ella no habría forzado el ingreso a la propiedad. "Golpeo y digo: 'Puedo hablar con alguien', y me dijeron: 'Sí, pasá'. Yo no me metí, llamemos a la policía mejor. Me estás culpando a mí de algo que yo no hice", expresó la mujer durante el altercado.
La periodista profundizó en su versión de los hechos, asegurando que al llegar al domicilio tocó la puerta y fue atendida por un joven cuya identidad desconocía. Según sus palabras, ella consultó si alguno de los integrantes de Luzu TV se encontraba en el lugar, a lo que el joven respondió: "Sí, hablá con mi mamá". De acuerdo con su testimonio, la mujer permaneció en el espacio comprendido entre la reja de línea a la vereda y la puerta principal, y una vez que logró hablar con la madre del chico, reiteró su pedido de contactar a alguien del equipo de producción.
Ante estas declaraciones, Nicolás Occhiato intervino para refutar la versión, argumentando que el joven mencionado no tenía la autoridad ni el permiso necesario para permitir el ingreso de personas ajenas a la casa. Por su parte, la periodista insistió en su postura, solicitando comprensión y asegurando que la puerta estaba abierta y que no podría haber ingresado si no hubiera contado con la apertura de la misma, ya que la propiedad posee un sistema de clave.
La tensión escaló cuando la periodista acusó a Occhiato de hablarle de manera "prepotente", mientras que el conductor intentó aclarar que en ningún momento la había calificado de ladrona. El conflicto alcanzó su punto máximo cuando la mujer decidió filmar la situación, buscando registrar la reacción del equipo.
Tras la viralización de las imágenes, Nicolás Occhiato publicó un descargo detallando la situación desde su perspectiva. El conductor afirmó que la situación había traspasado cualquier límite aceptable. Reveló que Momi Giardina, tras despertar de una siesta, bajó las escaleras de su habitación y se encontró sorprendida por la presencia de la periodista en el living de la casa, sin que ninguno de los residentes hubiera dado su consentimiento.
Occhiato explicó que, al confrontar a la mujer y calificarla de "desubicada", ella comenzó a filmarlo inmediatamente con la intención de generar un "escrache". Además, señaló que un hombre que acompañaba a la periodista en un automóvil descendió del vehículo y adoptó una actitud violenta, acusando al equipo de haber tratado a la mujer de ladrona, algo que Occhiato negó rotundamente. El conductor concluyó su descargo manifestando su desconcierto ante el hecho de que la periodista quisiera llamar a la policía a pesar de haber ingresado a una propiedad privada sin permiso.
Finalmente, la productora Jotax, encargada de PrimiciasYa, emitió un comunicado oficial a través de sus redes sociales para pedir disculpas por la intromisión en la privacidad del equipo de Luzu TV y por la difusión de las imágenes. La empresa admitió que lo sucedido fue la consecuencia de un "error humano", señalando que una colaboradora externa traspasó los límites permitidos y no se cumplieron los protocolos periodísticos de producción y verificación de contenidos que la productora aplica habitualmente.


