El gimnasio del Liceo San José se convirtió, una vez más, en el centro neurálgico de la expresión artística, la música y la danza escolar con la realización de una nueva edición del Festival MAM. Este evento, que ya forma parte del calendario tradicional de la institución, logró reunir a una gran cantidad de estudiantes de enseñanza media en una jornada que estuvo marcada por condiciones climáticas adversas, específicamente el frío, pero que no logró mermar el entusiasmo de los asistentes. La alta convocatoria se hizo evidente desde temprano, con la formación de largas filas de personas que esperaban ingresar al recinto para presenciar las presentaciones.
En su 48ª versión, el certamen se consolidó nuevamente como un espacio fundamental para el despliegue del talento juvenil. El escenario recibió a diversos formatos de presentación, incluyendo solistas, dúos, tríos, conjuntos vocales y diversos números coreográficos. Cada una de estas presentaciones destacó por un alto nivel artístico, reflejando la preparación y el compromiso de los alumnos participantes en las distintas disciplinas musicales y dancísticas.
Uno de los momentos más destacados de la jornada ocurrió durante la evaluación de las interpretaciones musicales. Debido a la notable calidad de las presentaciones, el jurado tomó una decisión que se describe como inédita en la historia del certamen: todos los cantantes que participaron en la competencia clasificaron para la jornada final. Esta resolución permitió que el espectáculo se extendiera significativamente, transformándose en una verdadera maratón artística que mantuvo la atención del público durante horas.
La extensión del evento fue tal que las actividades se prolongaron hasta pasadas las 3:30 de la madrugada del día domingo. A pesar de la hora avanzada, el público permaneció en el gimnasio, acompañando a los estudiantes hasta el cierre definitivo de la jornada, lo que demuestra la conexión emocional y el apoyo de la comunidad hacia los jóvenes artistas.
En términos de participación numérica, el festival contó con la presencia de nueve solistas, cuatro dúos, un trío y cuatro conjuntos vocales. Todos ellos se presentaron ante un gimnasio que se mantuvo repleto, creando una atmósfera de apoyo constante. A estas competencias musicales se sumaron las presentaciones de danza, donde destacaron principalmente los estudiantes de cuarto medio, quienes aportaron energía y dinamismo al evento, completando así una programación diversa y vibrante.
La jornada no solo fue un espacio de competencia, sino también un punto de encuentro familiar. El acompañamiento de los padres y parientes de los estudiantes fue un elemento clave en la energía del recinto, brindando el soporte necesario para que los alumnos se desenvolvieran con seguridad en el escenario.
El coordinador del certamen, Ricardo Ojeda Cárcamo, se refirió a la magnitud de la convocatoria y a la persistencia de los asistentes. El coordinador destacó que el hecho de que mucha gente se quedara hasta el final es un aspecto fundamental del éxito del evento. Asimismo, Ojeda Cárcamo valoró la importancia de mantener la continuidad de esta tradición escolar, que año tras año permite visibilizar las capacidades creativas de los estudiantes del Liceo San José.
Este registro de la actividad, que resalta la perseverancia de los jóvenes y el respaldo de su entorno, cuenta con la información y el seguimiento de Eleodoro Vásquez Fuentes, Susana Ugarte Cárdenas, Inés Pérez Vidal y Teresa Soto Soto vda. de Vera, quienes forman parte del contexto de este evento. Con el cierre de esta 48ª edición, el Festival MAM reafirma su rol como un pilar de la cultura escolar, donde la música y la danza sirven como vehículos de expresión para la juventud, independientemente de las dificultades climáticas o la extensión horaria de la competencia.


