El océano Pacífico se transformó este sábado en un escenario de profunda fe y devoción para las comunidades pesqueras de San Pablo y San Pedro, ubicadas en la provincia de Santa Elena. Desde las primeras horas de la mañana y extendiéndose hasta entrada la tarde, cientos de fieles se congregaron para participar en las tradicionales romerías marítimas dedicadas a sus respectivos santos patronos, manteniendo vivas las costumbres de la región.
En las festividades, las imágenes de San Pablo Apóstol y San Pedro Apóstol fueron las protagonistas, recorriendo las aguas del mar acompañadas por una nutrida flota de embarcaciones. Estas lanchas fueron cuidadosamente engalanadas para la ocasión, utilizando globos, banderas, guirnaldas y flores, creando un colorido despliegue visual sobre el agua que reflejó el fervor de los participantes.
La celebración en honor a San Pablo comenzó con un acto solemne: el traslado de la imagen religiosa desde la iglesia de la comuna de San Pablo hacia el balneario de Ballenita. Una vez en el malecón, se llevó a cabo un programa que integró elementos religiosos y culturales, logrando reunir a una gran cantidad de habitantes locales y visitantes.
Dentro de los momentos más destacados de la jornada en Ballenita, resaltó la participación de un grupo de jóvenes. Estos presentaron danzas folclóricas como una ofrenda al santo patrono, luciendo trajes típicos llenos de color. Durante esta presentación, se rindió un homenaje especial a la labor diaria de los pescadores artesanales, quienes realizaron la entrega simbólica de los peces obtenidos durante sus faenas en el océano.
Posteriormente, y en un ambiente marcado por los rezos y los cánticos religiosos, la imagen de San Pablo fue embarcada para dar inicio a la procesión marítima. El recorrido se extendió desde Ballenita hasta la comuna de San Pablo, con la embarcación principal escoltada por numerosas lanchas. Mientras tanto, cientos de personas permanecieron en la playa siguiendo con la mirada el desplazamiento del santo por el mar.
Sobre el valor de esta tradición, el historiador peninsular José Villón Torres señaló la importancia histórica de esta devoción. Según explicó Villón Torres, San Pablo ha sido el patrono de la zona por más de un siglo, habiendo sido acogido como el protector espiritual de la comunidad desde inicios del siglo XX. Un dato relevante mencionado por el historiador es que el pueblo, que antiguamente era conocido como "Cangrejito", adoptó oficialmente el nombre de San Pablo debido a esta fe.
Simultáneamente, en la comuna de San Pedro, reconocida como una de las localidades pesqueras más representativas de la península, se vivió una celebración igualmente multitudinaria. La imagen del santo fue trasladada hasta el balneario de Ayangue, lugar donde se desarrolló un programa artístico compuesto por música y danzas tradicionales, las cuales resaltaron las costumbres ancestrales de los pueblos que viven de la pesca.
Tras concluir la ceremonia religiosa, la efigie de San Pedro fue colocada en una embarcación para iniciar su propia romería marítima. El trayecto incluyó la navegación por las aguas de Ayangue, la visita al Islote El Pelado y el retorno final a la comuna de San Pedro. La procesión estuvo acompañada por decenas de lanchas decoradas con adornos coloridos.
Durante todo el trayecto, el ambiente fue de júbilo y fe. Las voces de los asistentes resonaban con fuerza proclamando frases como "¡Viva San Pedro!" y "¡Viva nuestra fe!", mientras las embarcaciones hacían sonar sus bocinas en señal de homenaje al patrono.
El cierre de las festividades estuvo marcado por uno de los actos más esperados: la "pesca milagrosa". Esta tradición simboliza la bendición de Dios y la abundancia para el trabajo de los pescadores. El ritual consiste en lanzar las redes desde la misma embarcación que transporta la imagen de San Pedro. La captura obtenida en este momento específico es considerada una bendición especial y, como un gesto de solidaridad y agradecimiento, todos los peces capturados son distribuidos gratuitamente entre los asistentes a la celebración.


