En una emotiva intervención televisiva, el periodista Gonzalo “Gonzalito” Rodríguez dedicó palabras de profundo afecto y admiración hacia Ernestina Pais, destacando que el paso del tiempo nunca fue un obstáculo para mantener el vínculo que los unió profesional y personalmente. Durante una charla con Daniel Gretzschel en el programa "Crónica al Mediodía", transmitido por Crónica TV, Rodríguez evocó la huella imborrable que dejó su ex compañera.
El vínculo entre ambos se consolidó durante la conducción de "Caiga Quien Caiga" (CQC), el emblemático ciclo de Telefe, donde compartieron pantalla entre los años 2009 y 2011 junto a Juan Di Natale. Rodríguez recordó con nostalgia aquella etapa, subrayando que, a pesar de los periodos sin verse, el reencuentro con Pais siempre se sentía natural y cercano. “Siempre que me cruzaba era como si la hubiera visto ayer”, expresó el periodista, describiendo una amistad donde la distancia temporal no logró enfriar la conexión.
Uno de los puntos más destacados de la conversación fue la reconstrucción de cómo Ernestina Pais llegó al programa. Rodríguez detalló que su incorporación no fue producto de un proceso de búsqueda formal o casting tradicional. Según relató, fue Diego Guebel, socio de Mario Pergolini en la productora Cuatro Cabezas, quien interceptó a Pais en un evento social para comunicarle la propuesta. En aquel momento, la noticia no era pública y Guebel le aseguró que Pergolini ya había decidido que ella era la persona indicada. Sin embargo, la reacción inicial de Pais fue el rechazo, aunque finalmente decidió aceptar el desafío.
Gonzalito, quien en aquel entonces ocupaba en el trío el lugar que había dejado Eduardo De la Puente, recordó que el clima previo a la llegada de Pais estaba cargado de incertidumbre y especulaciones. En ese periodo, la mayoría de las apuestas apuntaban a que el nuevo integrante sería un hombre, mencionándose nombres de peso en la industria como los de Guillermo Guinzburg o Marcelo Pettinato. No obstante, la irrupción de Ernestina rompió con todas las expectativas. Para Rodríguez, que una mujer asumiera el mando de un programa que en aquel entonces cargaba con una fama de ser machista representó un "lindo golpe televisivo" y un acierto tanto para el ciclo como para la sociedad.
Más allá de lo profesional, el periodista describió una relación de confianza absoluta que trascendió los límites del estudio. Definió a Pais como una persona sumamente generosa y abierta, a quien describió como "una gaucha que te contaba todo como si realmente nos hubiéramos conocido hacía mucho tiempo". Esta cercanía se manifestó en el intercambio de vivencias personales, invitaciones a diversos eventos y visitas frecuentes al restaurante que Pais regentaba junto a su pareja.
Respecto al cierre de su etapa en CQC, Rodríguez recordó que Pais condujo el programa durante tres temporadas consecutivas. Su salida en 2011 fue una decisión estrictamente personal, motivada por el deseo de hacer una pausa tras años de éxito en medios como "Mañanas Informales" y el propio CQC. La conductora manifestó en aquel entonces que los horarios nocturnos le dificultaban la organización familiar, específicamente el hecho de llevar a su hijo al colegio. Su partida fue celebrada con un aplauso cerrado de sus colegas, marcando un final armonioso. Coincidentemente, ese mismo año Gonzalito también dejó el programa, abriendo paso al ingreso de Guillermo “El Pelado” López.
En un momento de dolor, Rodríguez mencionó un detalle significativo respecto a la tragedia que afectó a la conductora: “Ernestina no manejaba auto. Lo digo con todo el dolor del mundo”, afirmó, enfatizando que ella no estaba en condiciones de conducir.
Finalmente, el periodista rescató la vitalidad y el espíritu de Pais, asegurando que nunca la vio triste, descontenta ni complicada. Al ser consultado sobre si era correcto llamarla “estrella”, Gonzalito fue tajante al afirmar que fue una de las estrellas del hotel Argentina. Para él, Pais era irremplazable debido a su ironía, su sentido del humor, su voz y su capacidad de estar siempre actualizada. Como cierre, evocó con ternura la risa característica de su compañera, describiéndola como una carcajada "a boca de jarra, a boca abierta", una marca personal que recordará siempre.

