Los siniestros de tránsito en Ecuador continúan representando una crisis de salud pública y seguridad, cobrando numerosas vidas y dejando un saldo alarmante de lesionados en todo el territorio nacional. De acuerdo con el más reciente informe trimestral publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), durante el primer trimestre de 2026, específicamente entre los meses de enero y marzo, se registraron un total de 4 789 siniestros viales. Esta cifra revela un incremento del 0,63% en comparación con el mismo periodo del año 2025, evidenciando que la tendencia de accidentes en las carreteras ecuatorianas no ha logrado revertirse.
El impacto humano de estas emergencias es significativo. Durante los tres primeros meses del año, los accidentes de tránsito dejaron un saldo de 4 635 víctimas. Al desglosar estas cifras, el reporte del INEC indica que 4 032 personas resultaron lesionadas, mientras que 603 ciudadanos perdieron la vida. En términos porcentuales, esto significa que el 86,99% de las víctimas sobrevivieron a los incidentes aunque con heridas diversas, mientras que el 13,01% de los afectados falleció.
Las estadísticas oficiales ponen de relieve una marcada disparidad de género en cuanto a la vulnerabilidad en las vías. Los hombres continúan siendo el grupo más afectado por los siniestros viales en el país. Del total de víctimas registradas en este periodo, el 72,66% fueron hombres, frente a un 26,45% de mujeres y un 0,89% de personas no identificadas. Es importante señalar que esta tendencia no es nueva, ya que los datos del INEC correspondientes al año 2025 ya evidenciaban que la población masculina era la principal víctima de estos eventos. Un ejemplo reciente de esta realidad ocurrió el martes 23 de junio, cuando un motociclista falleció tras ser arrollado por un camión en el sector de Durán.
Otro dato crítico se encuentra en el grupo etario de las víctimas. La población en edad productiva es la más vulnerable en las carreteras ecuatorianas. El grupo más golpeado corresponde a personas entre los 18 y 29 años, quienes representaron el 42,78% de todas las víctimas. A este grupo le sigue la franja de ciudadanos entre los 30 y 45 años. Esta alarmante tendencia coincide con las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que señala que los traumatismos causados por el tránsito constituyen la principal causa de muerte entre niños y jóvenes de 5 a 29 años, y que dos tercios de las víctimas mortales pertenecen al rango de edad laboral, es decir, entre los 18 y 59 años. Un caso representativo ocurrió el 5 de junio de 2026, cuando un joven de 22 años murió luego de impactar su vehículo contra el muro de un inmueble en la avenida Simón Bolívar, en Quito.
En cuanto a las causas de estos accidentes, la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) ha identificado factores recurrentes. La impericia e imprudencia de los conductores, sumadas al exceso de velocidad, siguen siendo los elementos con mayor incidencia. Particularmente, entre las personas de 18 a 45 años, estas causas estuvieron relacionadas con el 60,83% de los siniestros reportados. Respecto a la tipología de los accidentes, el 71,44% de los eventos se clasificaron como choques o pérdidas de pista, siendo estas las dos modalidades más frecuentes en Ecuador.
El mapa de la siniestralidad sitúa a las provincias de Guayas, Pichincha, Santo Domingo de los Tsáchilas y Manabí como las zonas con mayor cantidad de lesionados y fallecidos durante el primer trimestre del año. A nivel cantonal, la concentración es aún más evidente: Guayaquil y Quito concentraron el 42,44% del total nacional de víctimas, con 1 272 y 695 personas afectadas, respectivamente. En Quito, se destaca la Ruta Viva como una de las vías con mayor siniestralidad.
En términos de mortalidad, el país registró una tasa de 12,59 fallecidos por cada 100 siniestros de tránsito. Comparativamente, en Guayaquil la tasa alcanzó los 8,63 fallecidos, mientras que en Quito fue de 7,87.
La gravedad de la situación se ha visto reflejada en tragedias recientes. El 24 de junio de 2026, se registraron dos eventos fatales en un mismo día: un volcamiento de un bus en la vía Colta que dejó cuatro muertos y 13 heridos, y otro accidente en la vía a Jama, en Manabí, donde un bus de transporte público perdió pista y se volcó, resultando en dos fallecidos y siete heridos. Asimismo, el 15 de junio en la provincia de Bolívar, una camioneta cayó a un abismo en la vía Guanujo-Echeandía, dejando un saldo de cuatro personas fallecidas y dos heridas.


