La selección de Uruguay ha quedado eliminada de la fase de grupos del Mundial tras sufrir una derrota por 0-1 frente a la selección de España. Este resultado deja a la escuadra charrúa con apenas dos puntos en el cómputo general, una cifra insuficiente para avanzar a la siguiente ronda y que ha provocado una ola de duras críticas hacia la gestión técnica de Marcelo Bielsa. La desilusión fue palpable entre la afición que se había reunido en la Intendencia de Montevideo para apoyar al equipo en este encuentro decisivo.
El partido comenzó con una atmósfera de esperanza entre las decenas de seguidores congregados en el centro de la capital uruguaya. Sin embargo, esa expectativa se transformó rápidamente en frustración. El único gol del encuentro fue obra de Álex Baena, quien anotó justo al filo del descanso. La jugada fue consecuencia directa de un grave error cometido por el guardameta Fernando Muslera, lo que permitió que España tomara la ventaja que resultaría definitiva en el marcador final.
La reacción inmediata desde el banquillo fue la sustitución del veterano portero Muslera, quien dejó su lugar a Sergio Rochet. Para una parte de la afición presente, este cambio fue percibido como un «castigo» necesario debido al fallo cometido, aunque coincidieron en que la medida fue insuficiente para cambiar la dinámica del juego y revertir el rumbo del encuentro en el tiempo restante.
Entre los aficionados, el malestar no solo se centró en el resultado, sino también en el desarrollo táctico del encuentro. Matías, uno de los seguidores uruguayos presentes en Montevideo, lamentó que el partido resultara bastante complicado para su selección, señalando que Uruguay no generó ocasiones claras de peligro. Según sus palabras, al equipo le «faltó idea» para romper la defensa española. Además, Matías cuestionó específicamente una decisión técnica del entrenador: la salida del capitán Federico Valverde para dar entrada al delantero centro Federico Viñas. El aficionado consideró que este movimiento fue erróneo, ya que no reforzó el centro del campo, zona donde el equipo mostraba mayores dificultades para generar juego.
La crítica hacia Marcelo Bielsa fue aún más profunda al analizar el clima interno del equipo. Matías opinó que el plantel uruguayo se encuentra «cansado de Bielsa», sugiriendo que la relación entre los jugadores y el cuerpo técnico se habría roto tras la última Copa América. Esta percepción refleja un descontento que trasciende lo meramente deportivo y apunta a una crisis de liderazgo dentro de la selección nacional.
Por otro lado, Francisco, otro de los hinchas que siguió el encuentro, fue tajante al calificar la eliminación como un «fracaso total». Para él, el hecho de que Uruguay quede fuera en la fase de grupos por segundo mundial consecutivo es una situación que no admite otra palabra más que fracaso. A pesar de la severidad de su juicio, Francisco repartió las culpas entre los errores puntuales cometidos durante el juego y la falta de concreción general del equipo en el área rival.
Mientras la tristeza reinaba entre los uruguayos, los aficionados españoles presentes en Montevideo celebraban el pase de su selección como líder del grupo H. A pesar de la alegría, algunos reconocieron que el desempeño no fue perfecto. Rama, un seguidor de la selección española, comentó que el 1-0 «supo a poco», describiendo el juego de España como «espeso y lento». No obstante, mantuvo su confianza en que el equipo tiene la capacidad de llegar «lejos» en la competición.
El adiós prematuro de Uruguay marca un hecho inédito en la historia de la selección, al ser la segunda vez consecutiva que quedan eliminados en la fase de grupos, sumándose a lo ocurrido en Qatar 2022. Por su parte, España, que ostenta el título de actual campeón europeo, cierra la fase de grupos con un balance de dos triunfos y un empate. Ahora, la selección española se prepara para medirse en los dieciseisavos de final contra quien termine como segundo clasificado del grupo J, plaza que aún se disputa entre las selecciones de Austria y Argelia.


