El exseleccionado paraguayo Ángel Ortiz ha compartido un análisis detallado y crítico sobre el desempeño de la selección nacional en su más reciente compromiso frente a Australia. Para el exfutbolista, el equipo no logró desplegar un juego convincente, dejando una sensación de insatisfacción que lo llevó a comparar la estrategia implementada por el actual entrenador, Alfaro, con etapas pasadas de la Albirró, específicamente el periodo comprendido entre los años 2006 y 2007.
En declaraciones brindadas a Crónica, Ortiz fue enfático al señalar que el equipo no jugó bien durante el encuentro contra los australianos. Según su perspectiva, el planteamiento táctico fue excesivamente conservador, lo que le recordó la metodología de trabajo de Aníbal "Maño" Ruiz. El exjugador describió que, al igual que sucedía en la época de Ruiz, la selección se mostró demasiado defensiva y se limitó a posicionarse en la parte posterior del campo, renunciando a la iniciativa del juego.
Ortiz insistió en que se repitió una táctica en la que parecía existir una restricción para que los jugadores cruzaran la línea del mediocampo. Esta postura, a juicio del analista, impidió que Paraguay pudiera desarrollar su propio juego y desarrollar la dinámica ofensiva necesaria para dominar el encuentro. A pesar de reconocer que Australia es un buen equipo, Ortiz sostuvo con firmeza que la selección paraguaya posee una calidad superior a la del conjunto australiano, subrayando que el problema no radicó en la capacidad de los futbolistas, sino en la falta de ánimo y en un planteamiento táctico que limitó el potencial del grupo.
Un punto fundamental en el análisis de "Angelito" fue la responsabilidad individual de los futbolistas. Si bien reconoció que el director técnico es quien imparte las instrucciones y puede decir "mil cosas" desde el banco de suplentes, el exseleccionado remarcó que, una vez que el balón comienza a rodar, es el jugador quien debe tomar las decisiones finales. En este sentido, señaló que hace falta una mayor dosis de valentía y determinación por parte de los futbolistas para resolver los problemas tácticos dentro del terreno de juego y animarse a proponer más fútbol.
Respecto al potencial del plantel, Ortiz aseguró que la selección nacional cuenta con las "armas" necesarias para enfrentar y vencer a cualquier equipo, independientemente de su jerarquía. El exfutbolista manifestó que los jugadores están plenamente aptos para competir en torneos de alto nivel, aunque esto no se haya reflejado plenamente en la última fecha del grupo. Incluso, puso como ejemplo el desempeño de Ecuador frente a potencias europeas para argumentar que Paraguay también tiene la capacidad de derrotar a selecciones fuertes, mencionando específicamente a Alemania como un rival que podría ser superado.
Para respaldar esta afirmación, Ortiz destacó que la Albirró dispone de jugadores que militan en competencias de alta exigencia, tanto en ligas europeas como en clubes importantes de Sudamérica que disputan torneos como la Copa Libertadores. No obstante, lamentó que esta calidad técnica y física no se traduzca en resultados debido a lo que él percibe como un sentimiento de miedo, sugiriendo que el nivel actual del fútbol está equiparado y que Paraguay tiene los medios para competir de igual a igual.
Finalmente, Ángel Ortiz hizo hincapié en la importancia del aspecto psicológico en el corto plazo. Dado que el tiempo disponible es insuficiente para realizar ajustes tácticos o futbolísticos profundos, consideró que el trabajo mental es la clave fundamental para los jugadores en estos días. El exjugador reflexionó sobre la irregularidad del equipo, mencionando cómo en el primer partido hubo una preparación que terminó en un resultado distinto, en el segundo ganaron sin una preparación exhaustiva, y en el tercero, tras generar ilusiones en la afición, no demostraron nada a nivel futbolístico, dejando a la gente decepcionada por el resultado obtenido.


