ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 15 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Buzos rehabilitan colector pluvial bajo la Av. Narcisa de Jesús sin cerrar el tráfico

La rehabilitación del colector representa una inversión municipal de USD 109.000 y contempla un plazo de ejecución de 60 días.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Buzos rehabilitan colector pluvial bajo la Av. Narcisa de Jesús sin cerrar el tráfico
Puntos clave

Buzos especializados llevan a cabo una operación técnica sin precedentes a seis metros de profundidad bajo la avenida Narcisa de Jesús en Guayaquil. Mediante una metodología no invasiva, el equipo rehabilita un colector de aguas lluvias sin necesidad de romper la calzada, evitando así el cierre de carriles y permitiendo el flujo normal de los 130 mil vehículos que transitan diariamente por esta vía. La obra, ejecutada por EMAPAG con una inversión de 109 mil dólares, consiste en el sellado de 40 juntas internas de la tubería para prevenir colapsos estructurales e inundaciones durante la temporada invernal. Este proyecto, que se completará en 60 días, beneficiará directamente a unas 200 mil personas y fortalecerá la resiliencia urbana del sector norte de la ciudad.

Una operación técnica de carácter poco habitual se está llevando a cabo bajo una de las arterias viales más transitadas del norte de Guayaquil. A una profundidad de seis metros, un equipo de buzos especializados trabaja actualmente al interior de un colector de aguas lluvias ubicado bajo la avenida Narcisa de Jesús. Esta intervención tiene como objetivo principal rehabilitar infraestructura estratégica que es fundamental para el correcto funcionamiento del sistema de drenaje pluvial de la ciudad.

La obra es supervisada directamente por la Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (EMAPAG EP). El área de intervención abarca un tramo de 80 metros del colector, específicamente localizado a la altura de la cooperativa El Limonal y la ciudadela Brisas del Río. Los trabajos técnicos contemplan la rehabilitación de 40 juntas internas de una tubería de gran diámetro, la cual es considerada una pieza clave para la evacuación de las aguas lluvias en este sector del norte porteño.

De acuerdo con la información oficial suministrada, la obra consiste específicamente en el sellado de las uniones internas de la tubería, cuyo diámetro alcanza los 2.000 milímetros. Esta estructura ha permanecido en funcionamiento durante aproximadamente dos décadas y soporta diariamente la carga mecánica generada por el flujo de cerca de 130.000 vehículos que circulan por la avenida Narcisa de Jesús, consolidándose como una de las vías con mayor volumen vehicular de toda la ciudad.

Las filtraciones que motivaron la intervención fueron detectadas y atribuidas principalmente al desgaste natural de la infraestructura debido al tiempo y el uso. Ante este escenario, las autoridades municipales decidieron proceder con una intervención de carácter preventivo. El propósito es evitar deterioros estructurales mayores y garantizar que el sistema de drenaje opere con total eficiencia, especialmente ante la llegada de futuras temporadas invernales que suelen poner a prueba la capacidad de la red.

Uno de los puntos más destacados de este proyecto es la técnica de ejecución empleada. En lugar de recurrir a los métodos tradicionales que implican romper la calzada y abrir zanjas profundas sobre la superficie, EMAPAG optó por una metodología no invasiva. Las reparaciones se están realizando desde el interior del colector mediante el ingreso de buzos especializados, eliminando la necesidad de excavaciones superficiales.

Gracias a la aplicación de esta metodología, los trabajos avanzan sin que haya sido necesario cerrar carriles ni interrumpir la circulación vehicular en la avenida Narcisa de Jesús. Esto es de vital importancia, ya que dicha vía constituye un corredor estratégico para miles de conductores que se movilizan diariamente entre el norte, el noroeste y otros sectores de Guayaquil.

Asimismo, la ejecución de la intervención de forma subterránea minimiza el impacto sobre la movilidad urbana y reduce significativamente los costos sociales que suelen derivarse de los congestionamientos vehiculares masivos. Este tipo de técnicas ya han sido implementadas en otros proyectos de saneamiento en la ciudad, priorizando siempre soluciones que eviten afectaciones directas a la ciudadanía y excavaciones extensas.

No obstante, los especialistas señalan que este procedimiento requiere la implementación de estrictos protocolos de seguridad. Debido a que se trabaja en estructuras confinadas, los buzos deben operar en espacios reducidos, con visibilidad limitada y bajo condiciones técnicas complejas. Por esta razón, cada fase de la obra es ejecutada bajo una supervisión permanente para garantizar la integridad del personal.

En términos económicos y temporales, la rehabilitación del colector representa una inversión municipal de 109.000 dólares y tiene un plazo de ejecución previsto de 60 días. Según los datos de EMAPAG, se estima que cerca de 200.000 personas se beneficiarán directamente con esta obra. Entre los beneficiarios se encuentran los habitantes de diversas urbanizaciones, cooperativas y sectores residenciales aledaños a la avenida, así como los miles de conductores que utilizan la arteria para sus desplazamientos diarios.

Además de los beneficios inmediatos en la movilidad, la obra permitirá mitigar el riesgo de futuras afectaciones vinculadas a filtraciones, el deterioro estructural y posibles fallas en la evacuación de aguas lluvias. La conservación oportuna de esta infraestructura es fundamental para mantener la capacidad hidráulica del colector y prevenir anegaciones durante episodios de precipitaciones intensas.

Las autoridades municipales han enfatizado que el mantenimiento preventivo y la rehabilitación de colectores son parte de una estrategia integral para fortalecer la resiliencia urbana frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos. Esta intervención se suma a otras obras sanitarias que ejecutan actualmente el Municipio de Guayaquil, EMAPAG e Interagua en el sector norte.

Mirando hacia el futuro, el Cabildo anunció que en abril de 2026 se ejecutarán proyectos para reforzar el sistema de alcantarillado sanitario en zonas de alta demanda, incluyendo la instalación de nuevas tuberías y conexiones en sectores cercanos a Los Vergeles, también sobre el eje de la avenida Narcisa de Jesús. Estas medidas responden al acelerado crecimiento urbano y poblacional del norte de la ciudad, lo que ha incrementado la demanda sobre las redes de drenaje.

Finalmente, EMAPAG mantiene programas de mantenimiento preventivo en sumideros y canales, informando que más del 92 % de los canales de Guayaquil reciben mantenimiento periódico como acción previa a cada temporada invernal.

Cobertura en Video