El mundo de los medios de comunicación argentinos se encuentra consternado tras confirmarse el fallecimiento de Ernestina Pais, quien murió este viernes a los 54 años a causa de un accidente de tránsito ocurrido en San Isidro. La periodista, reconocida por su dinamismo, locuacidad y una audacia característica en pantalla, dejó una huella imborrable en la televisión y la radio nacional, aunque su existencia estuvo atravesada por profundas tragedias personales y batallas internas.
Ernestina nació en Buenos Aires el 12 de marzo de 1972. Desde temprana edad, su vida estuvo marcada por el dolor: su padre, José Miguel Pais, militante de izquierda, fue desaparecido durante la última dictadura militar. El trauma ocurrió cuando ella tenía solo 4 años y su hermana, Federica, 7. En relatos posteriores, Ernestina recordó con dolor cómo su padre fue llevado desde un bar en la intersección de Juan B. Justo y Santa Fe, mientras simultáneamente fuerzas represivas irrumpían en su hogar. Recordó la valentía de su madre, quien logró esconder una agenda con nombres de familiares y compañeros debajo del colchón de la niña para evitar más detenciones, una herida que, según sus propias palabras, quizá nunca sanaría del todo.
En el plano profesional, Pais alcanzó la notoriedad mediática iniciando su camino como movilera en el programa “La Biblia y el calefón”, conducido por Jorge Guinzburg. Su capacidad comunicativa la llevó a diversificar sus intereses; junto a Juan Di Natale, fundó la versión argentina de la revista francesa "Los Inrockuptibles", una publicación que tuvo una influencia significativa en los sectores juveniles y de vanguardia de la época.
Su paso por la televisión fue extenso y variado. Junto a su hermana Federica, condujo “Sabés o sonás” en el entonces Canal 7, un programa de entretenimientos dirigido a alumnos de nivel secundario que le valió el Premio Martín Fierro en 2007. Además, fue distinguida en dos ocasiones con el Premio Clarín/Espectáculos. Su vínculo con Jorge Guinzburg se mantuvo fuerte, secundándolo en “Mañanas informales” por Canal 13 y asumiendo la conducción del ciclo, acompañada por Ronnie Arias, tras la muerte del conductor.
Uno de los puntos más altos de su carrera ocurrió en 2009, cuando asumió la conducción de “Caiga quien caiga” luego del retiro de su creador, Mario Pergolini. Paralelamente, incursionó con éxito en la radio, donde llevó adelante el programa “Un día perfecto” en las mañanas de la Rock & Pop, junto a Osvaldo Bazán y Carlos Belloso. Sus pasos posteriores incluyeron la conducción de “Desayuno americano”, una participación en el programa “Bailando” en 2016 y un rol como panelista en “Intratables” entre los años 2019 y 2021.
En los últimos años, Ernestina también exploró el cine, el teatro —con obras dirigidas por Muscari y giras de “El show de la menopausia” de Manuel González Gil— y emprendimientos gastronómicos. En 2022 participó en MasterChef Celebrity, experiencia que culminó con fuertes cruces con el jurado y lágrimas. En dicho programa se reencontró con Joaquín Levinton, con quien recordó un romance de juventud, aunque aclaró que en la actualidad mantenían únicamente una relación de amistad.
Sin embargo, detrás de la sonrisa y el dinamismo profesional, Pais libró una dura batalla contra el alcoholismo. En marzo de 2025, durante una entrevista con Mirtha Legrand, reveló que llevaba un año y tres meses en recuperación. Explicó que el encierro de la pandemia y el cierre de su restaurante profundizaron su angustia y lo llevaron a refugiarse en el consumo. “El consumo problemático no empieza el día que vos levantás la copa, sino que empieza cuando vos empezás a no decir lo que te está pasando”, confesó, describiendo su situación como un "infierno" y subrayando la dificultad de combatir una "adicción legal" teniendo un depósito de alcohol en su propio local gastronómico.
En el ámbito familiar, aunque mantuvo una relación compleja de "idas y vueltas" con su hermana Federica, un episodio crítico relacionado con su sobrino Dante terminó por unirlas. Ernestina era madre de Benicio, fruto de su relación con Alejandro Guyot. Asimismo, hace dos años, tuvo que aclarar públicamente que una caída por una escalera que le provocó la fractura de un brazo no fue producto de violencia doméstica, sino un accidente doméstico ocurrido en medio de una discusión.
Paradójicamente, la vida de Ernestina Pais se apagó en un accidente automovilístico, habiendo protagonizado otros incidentes viales previos. Hace dos años, chocó contra un auto estacionado en Núñez y fue trasladada en un patrullero tras negarse a realizarse el test de alcoholemia. Meses antes, había tenido otro choque en Palermo. Estas sombras convivieron con una trayectoria profesional brillante, definiendo la complejidad de una mujer que, a pesar de todo, siempre intentó transmitir que la recuperación es posible.


