La investigación judicial en torno a la muerte de Rocío Alvarito, la joven de 26 años que perdió la vida el pasado 29 de enero tras caer desde el segundo piso de un edificio ubicado en el barrio de La Loma, ha sumado recientemente elementos críticos que permiten reconstruir los hechos acontecidos minutos antes del desenlace fatal. Documentos oficiales incorporados al expediente, a los cuales accedió el diario EL DIA, aportan datos fundamentales que serán evaluados por la fiscalía para determinar la responsabilidad penal del imputado.
Dentro de las nuevas evidencias, destaca un estudio anatomopatológico realizado sobre muestras extraídas durante la autopsia de la víctima. Este informe forense ha concluido que Rocío presentaba lesiones producidas mientras aún se encontraba con vida, un hallazgo técnico de gran relevancia para la causa. Específicamente, los peritos describieron la presencia de “sufusiones hemorrágicas dermohipodérmicas” en las tres muestras de piel analizadas. Estos cambios morfológicos son considerados compatibles con lesiones vitales, lo que indica que el daño físico ocurrió antes del momento del fallecimiento.
Sumado a lo anterior, el mismo informe pericial detalla el hallazgo de una extensa hemorragia de reciente data localizada en la zona izquierda del cuello. Los especialistas fueron concluyentes al señalar que esta lesión también corresponde a una lesión vital. Estos resultados se integran a un cuerpo de evidencia ya existente que incluye la detección de hematomas previos a la caída, indicios hallados durante la inspección técnica del departamento y el análisis de videos recuperados del teléfono celular de la víctima.
En dichos registros audiovisuales, grabados pocos minutos antes del episodio, se observa a Rocío en un estado de angustia evidente mientras filmaba parte de una discusión. En uno de los fragmentos, la joven es escuchada reclamando por las marcas que presentaba en sus brazos, material que continúa siendo analizado por los peritos y que refuerza la hipótesis de una situación de violencia previa al salto o caída.
En paralelo a las pruebas físicas, el expediente ahora cuenta con la pericia psicológica practicada al único imputado en la causa, identificado como M.A.G., quien permanece detenido desde el día del hecho. Si bien el informe concluye que el hombre comprende la realidad y posee capacidad de discernimiento, el análisis describe rasgos de personalidad preocupantes. Los peritos señalan que el imputado presenta dificultades para controlar impulsos en situaciones de tensión, una baja tolerancia a la frustración, escasa capacidad de autocrítica y una tendencia marcada a atribuir la responsabilidad de los conflictos a terceras personas.
Asimismo, el informe psicológico advierte que M.A.G. expuso una visión de los vínculos afectivos atravesada por dinámicas de poder y dominio. Debido a esto, los profesionales sugirieron que el acusado sea incorporado a un tratamiento psicológico específico y participe en dispositivos destinados a abordar la violencia de género, con el fin de revisar patrones de conducta vinculados a las denominadas masculinidades hegemónicas.
Actualmente, la causa es instruida por el fiscal Álvaro Garganta y mantiene la carátula de “privación ilegal de la libertad agravada, en concurso real con abandono de persona seguido de muerte”. No obstante, existe una disputa legal sobre la calificación del hecho, ya que la querella sostiene firmemente el pedido para que el caso sea investigado bajo la figura de femicidio, argumentando que los nuevos elementos fortalecen la necesidad de aplicar una perspectiva de género en la investigación.
Por su parte, la defensa de M.A.G. continúa impulsando un pedido para morigerar la prisión preventiva y obtener el arresto domiciliario, solicitud que encuentra una férrea oposición por parte de los abogados de la familia de Rocío. En cuanto a los hechos, la defensa se remite a la declaración indagatoria del imputado, quien afirmó que, tras una discusión la noche anterior, Rocío reaccionó con enojo al día siguiente cuando él le comunicó su deseo de terminar la relación. Según el relato del acusado, la joven comenzó a romper objetos del departamento y se dirigió al balcón, momento en el cual él intentó sostenerla de los brazos sin lograr evitar la caída.

