El nadador mendocino Lautaro Arjona continúa escribiendo una historia extraordinaria en la disciplina de aguas abiertas. Con apenas 18 años, el joven oriundo de Las Heras ha logrado completar una nueva travesía extrema en el sur argentino, sumando así la segunda etapa de la prestigiosa Triple Corona Sudamericana tras superar un recorrido de casi 20 kilómetros en las gélidas aguas de la Patagonia.
En esta ocasión, Arjona se enfrentó al desafío de cruzar el lago Nahuel Huapi, una prueba que representa uno de los pasos más exigentes del continente. La travesía específica consistió en recorrer el tramo comprendido entre Llao Llao y Playa del Viento, una ruta identificada técnicamente como LPV19 dentro del circuito de aguas abiertas. Durante esta jornada, el deportista mendocino compartió el esfuerzo físico y la resistencia junto a otros nadadores, entre ellos Márcio Junqueira, proveniente de Brasil, y Patricia Balda, de Neuquén.
La prueba estuvo marcada por la necesidad de adaptarse a condiciones ambientales rigurosas. El joven nadador debió avanzar durante casi 19 kilómetros en aguas cristalinas pero extremadamente frías, rodeado por los imponentes paisajes naturales que caracterizan a la región patagónica. A pesar de la baja temperatura del agua y la enorme exigencia física que implica permanecer tantas horas sumergido, los organizadores informaron que las condiciones climáticas fueron favorables durante toda la jornada. La ausencia de viento permitió que el lago se mantuviera prácticamente como un espejo, facilitando el desarrollo de la travesía, aunque sin restar la complejidad inherente a una prueba de resistencia de esta magnitud.
El objetivo final de Lautaro es alcanzar la Triple Corona Sudamericana, un logro reservado para aquellos deportistas capaces de superar tres escenarios geográficos y climáticos completamente distintos: un río, un mar y un lago de montaña. Cada uno de estos entornos presenta desafíos particulares en términos de corrientes, temperaturas y características del agua, lo que convierte a este circuito en uno de los retos más difíciles de la natación de aguas abiertas en la región.
Esta hazaña en el Nahuel Huapi no es un hecho aislado en la carrera de Arjona. Su camino en las pruebas extremas comenzó a generar un gran impacto a nivel nacional durante el año 2025. Con solo 17 años, Lautaro logró unir Argentina y Uruguay a través del Río de la Plata, completando una travesía de más de 40 kilómetros. Este logro lo posicionó como el nadador más joven en alcanzar dicha marca, sentando las bases para sus desafíos posteriores.
El éxito actual es el resultado de años de dedicación y una preparación meticulosa orientada a la resistencia. Lautaro inició su camino en la natación a los 10 años en el Club Mendoza de Regatas, donde rápidamente descubrió su aptitud para las aguas abiertas. Sus entrenadores han destacado desde sus inicios su notable capacidad para sostener esfuerzos prolongados, una fortaleza tanto mental como física que le permite mantener la concentración y la técnica incluso en situaciones de cansancio extremo.
Además de su desempeño competitivo, la trayectoria de Lautaro Arjona se ha destacado por su compromiso social. En el año 2023, el nadador llevó a cabo una acción solidaria en la que nadó durante ocho horas consecutivas con el objetivo de recaudar fondos para la operación de un niño, demostrando que su disciplina deportiva también es una herramienta para ayudar a los demás.
Con el cruce del Río de la Plata y la etapa del lago Nahuel Huapi superados, el joven de Las Heras se encuentra ahora muy cerca de concretar la Triple Corona Sudamericana. Solo resta un último gran desafío antes de que pueda inscribir formalmente su nombre en la lista de los nadadores que han completado la totalidad de esta exigente prueba continental. A sus 18 años, la perseverancia y la pasión de Lautaro Arjona lo convierten en un referente del deporte mendocino, desafiando los límites físicos en algunos de los escenarios más rigurosos de Sudamérica.

