El universo de los Guardianes, conocido principalmente por sus intensos combates y su vasta narrativa de ciencia ficción, pudo haber tomado un rumbo sumamente inesperado. Recientemente se ha revelado que un grupo de desarrolladores dentro de Bungie estuvo sumamente entusiasmado con la posibilidad de crear un simulador de citas ambientado en el mundo de Destiny. A pesar del interés interno, los líderes del estudio bloquearon la propuesta de manera completa, manifestando una falta total de interés en el concepto.
Esta información salió a la luz gracias a Liana Ruppert, quien formó parte del equipo de comunidad de Bungie. Ruppert compartió este dato curioso a través de sus redes sociales después de observar que un fanático de la franquicia mostraba interés en un proyecto de este tipo. En sus declaraciones, Ruppert confirmó que el equipo llegó a desarrollar una versión inicial, pero que la respuesta de la dirección fue un "no" rotundo. Según la exmiembro del equipo, el liderazgo del estudio consideraba que los usuarios no estaban interesados en el romance ni en lo que calificaron como "tonterías". Asimismo, señaló que la propuesta estaba fuertemente inspirada en el título Dream Daddy, y expresó que fue divertido haber formado una pequeña parte de aquel intento.
Para aportar mayor claridad sobre los orígenes de este proyecto, Robert Brookes, quien se desempeñó como diseñador de narrativa sénior en Bungie, intervino en la conversación. Brookes explicó que la idea no surgió como un plan de desarrollo formal desde el inicio, sino que nació durante el "Carnival". Este evento interno de Bungie consistía en una semana dedicada a que los desarrolladores pudieran trabajar en prototipos y proyectos secundarios con un enfoque divertido y creativo.
Aunque el simulador de citas nunca alcanzó la categoría de proyecto oficial, Brookes detalló que un sector del equipo intentó impulsarlo de manera insistente a lo largo del tiempo. De hecho, explicó que, si bien nació en el Carnival, el equipo se lo presentaba a la dirección como un proyecto completo cada año. La propuesta no era simplemente una idea superficial; dos de los creativos involucrados contaban con experiencia previa en el diseño de juegos de romance. Debido a esto, el grupo llegó a preparar una presentación formal que incluía estimaciones de costos y métricas detalladas para respaldar la viabilidad del proyecto.
A pesar de la preparación técnica y la pasión del equipo creativo, la renuencia de los altos mandos de Bungie se basó en una lógica de gestión de comunidad. En la industria actual de los videojuegos, el lanzamiento de proyectos alternativos o de tono cómico suele ser recibido con críticas por los sectores más exigentes de la base de usuarios. La preocupación de la dirección era que los jugadores interpretaran el desarrollo de un simulador de citas como un desperdicio de tiempo y recursos financieros, los cuales, según la visión de los críticos, deberían destinarse exclusivamente a mejorar la experiencia principal de Destiny 2.
Esta fricción entre la experimentación creativa y las expectativas de la comunidad no es un fenómeno aislado en el estudio. Como ejemplo de esta tensión, se menciona la recepción dividida que ha tenido Marathon, un shooter de gran presupuesto desarrollado por la misma compañía, lo que refuerza la cautela de los directivos ante proyectos que se alejen de la línea esperada por el público.
En la actualidad, el panorama para que este simulador de citas vea la luz es prácticamente inexistente. Bungie ha finalizado recientemente el soporte para Destiny 2 y existen diversos reportes que indican que la empresa atravesará una etapa de despidos significativos. Sumado a esto, se ha confirmado que Destiny 3 no se encuentra en desarrollo activo en este momento. Bajo estas circunstancias financieras y operativas, cualquier propuesta de menor escala derivada de la franquicia podría tardar años en materializarse, dejando el simulador de citas como una curiosidad archivada en la historia interna del estudio.


