José Julián Lertxundi, quien desempeñó el cargo de presidente del Athletic Club entre los años 1990 y 1994, ha compartido diversas reflexiones sobre la actualidad deportiva de la entidad, centrándose especialmente en la incorporación de Edin Terzic como nuevo entrenador. Durante una intervención en el programa Bilbosport la noche del pasado lunes, el expresidente analizó la llegada del técnico de Menden y estableció una comparativa entre el proceso actual liderado por Uriarte y aquel que él mismo encabezó hace décadas.
Uno de los puntos más destacados de su intervención fue la revelación de los vínculos que aún mantiene con Jupp Heynckes, el técnico alemán que estuvo al frente del banquillo rojiblanco durante su primera etapa entre 1992 y 1994. Lertxundi señaló que existe un paralelismo evidente entre el cambio de dirección actual y el que se produjo en su mandato, destacando que Heynckes ha sido una fuente de recomendación fundamental para la llegada de Terzic. Según explicó el expresidente, el técnico germano ha elogiado profundamente a Terzic, poniendo sus capacidades "por las nubes" y asegurando que su contratación representa un acierto para el club.
Este respaldo ha llegado directamente a los oídos del nuevo entrenador, quien, al enterarse de las palabras de admiración de Heynckes, ha respondido expresando su gratitud por todo lo que el veterano técnico dice de él. Lertxundi subrayó la importancia de confiar en el proyecto de Terzic, instando a que se le brinde la libertad y el espacio necesarios para realizar su trabajo, basándose en la validación otorgada por alguien con la trayectoria de Jupp Heynckes.
El expresidente aprovechó también el espacio para rememorar los detalles del fichaje de Heynckes, una gestión que realizó junto a Fernando Ochoa tras solicitar el permiso correspondiente a la junta directiva. Lertxundi relató que la relación con el alemán se ha mantenido tan estrecha a lo largo del tiempo que hoy en día considera que Heynckes ya es parte de su familia. El proceso de seducción del técnico alemán no fue sencillo desde el primer momento; el relato de Lertxundi indica que Heynckes vio inicialmente un partido del equipo desde el exterior que no fue de su agrado.
Sin embargo, la situación cambió drásticamente la semana siguiente, cuando el club organizó su visita a San Mamés para presenciar un derbi contra la Real Sociedad. En aquel encuentro, el Athletic logró una remontada que mostró un equipo diferente al visto anteriormente. Fue en ese momento cuando Heynckes experimentó un "flechazo" tanto con el rendimiento del equipo como con la atmósfera del estadio y la pasión del público. Tras esa experiencia, y tras visitar las instalaciones de Ibaigane y Lezama, el técnico alemán tomó la decisión definitiva de quedarse y asumir el mando del equipo.
Además de analizar la figura de Terzic y Heynckes, Lertxundi dedicó una parte considerable de su intervención a hablar sobre Ernesto Valverde. El expresidente recordó con orgullo haber sido quien fichó a Valverde como jugador, describiéndolo como un "crack". Detalló que la negociación para traerlo al Athletic fue intensa y prolongada, extendiéndose durante tres días de conversaciones con Joan Gaspart. Según Lertxundi, Valverde se enamoró del club y llegó a Bilbao con una ilusión especial y un respeto reverencial hacia la institución.
Lertxundi resaltó el impacto positivo que Valverde tuvo en el club en sus dos facetas principales. Destacó no solo el rendimiento que brindó mientras vestía la camiseta como jugador, sino también la eficacia y el éxito que alcanzó posteriormente en su etapa como entrenador. Por todo ello, el expresidente definió a Valverde como una "pieza de oro" en la trayectoria del Athletic Club, subrayando que el técnico todavía le agradece el hecho de haber sido fichado para formar parte de la entidad.

