La Selección Argentina ha asegurado su presencia en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 tras obtener una victoria por 2-0 frente al conjunto de Austria. Este resultado permite que el equipo dirigido por Lionel Scaloni avance a la siguiente instancia de la competición, consolidando su desempeño en la fase de grupos donde ya sumaba un triunfo previo frente a Argelia.
A pesar de la clasificación ya obtenida, la definición del primer lugar de su zona aún no está cerrada. El equipo albiceleste debe aguardar el desenlace del encuentro entre Jordania y Argelia, programado para esta madrugada, para confirmar si termina la fase de grupos en la cima de la tabla. Esta posición es fundamental, ya que determinará el rival inmediato y el sendero que deberá recorrer el campeón del mundo en las etapas eliminatorias.
En el escenario actual, el camino apunta a que Argentina se enfrente en la siguiente ronda al equipo que finalice en la segunda posición del Grupo H. De mantenerse las tendencias y los resultados presentes, ese rival sería Uruguay. Es importante destacar la normativa del torneo en este aspecto: la Selección Argentina solo se cruzará con un equipo proveniente de la zona H en caso de que finalice su grupo en la primera o segunda posición. Debido a que ya cuenta con dos victorias en su cuenta —la primera contra Argelia y la más reciente contra Austria—, matemáticamente ya no existe la posibilidad de que el conjunto de Scaloni termine en el tercer lugar de su grupo.
No obstante, el panorama podría cambiar debido a la última jornada de la fase de grupos. En la fecha 3, el Grupo H presenta dos enfrentamientos decisivos: Uruguay se medirá ante España, mientras que Cabo Verde se enfrentará a Arabia Saudita. La combinación de resultados de estos dos partidos es la que podría modificar la identidad del rival que enfrentará Argentina en la siguiente instancia.
Si el equipo argentino logra finalizar como líder de su zona, el calendario de partidos hacia una hipotética final ya se encuentra predefinido, sujeto siempre a que el equipo supere cada una de las fases eliminatorias. Este esquema permite a los seguidores del equipo organizar su agenda según los días y horarios establecidos para el huso horario de Argentina.
Para avanzar hacia los octavos de final, el campeón del mundo tendría que superar primero la ronda de dieciseisavos. Una vez ahí, el cruce sería contra el ganador del duelo entre los segundos de los Grupos D y G. En este momento, dicho enfrentamiento estaría definido entre Australia y Bélgica.
Al llegar a los cuartos de final, el análisis de las probabilidades indica que el rival más fuerte a enfrentar sería Portugal, equipo que probablemente disputará el liderazgo de su zona con Colombia. Otras posibilidades, aunque se consideran más lejanas, serían Suiza o Canadá. Estos dos últimos equipos se enfrentarán por la Zona B, un grupo en el que también participan Qatar y Bosnia.
En la instancia de las semifinales, analizando la parte superior del cuadro donde se ubica el equipo de Lionel Scaloni, podrían presentarse rivales de la talla de Brasil o Inglaterra, siempre y cuando estos equipos logren liderar sus respectivas zonas.
Finalmente, el diseño del torneo establece que en el otro lado del cuadro quedarán ubicados los equipos que resulten ganadores en las zonas E, I, F, H y G. Bajo esta estructura, la Selección Argentina solo podría enfrentarse a Alemania, Francia, Países Bajos o España en una hipotética final del Mundial. Para que este escenario se cumpla, es condición necesaria que los cinco equipos mencionados terminen como primeros de sus grupos.


