La familia de José Manuel Carvajal Zaldívar, reconocido mundialmente en el género urbano bajo el nombre artístico de El Taiger, se encuentra nuevamente sumergida en el dolor. A través de diversas publicaciones difundidas este domingo en las redes sociales, se informó el fallecimiento de Nidia, la abuela del popular reguetonero cubano, quien se había convertido en una de las figuras más queridas y respetadas por los seguidores del artista.
La noticia de su partida comenzó a circular mediante perfiles cercanos al entorno íntimo del cantante, donde se aseguró que la anciana había partido para reunirse con su nieto y otros familiares que habían fallecido anteriormente. Para quienes siguieron la trayectoria y la vida personal de El Taiger, Nidia representaba mucho más que un vínculo familiar; era considerada uno de los pilares afectivos más importantes y sólidos en la vida del músico.
Durante años, Nidia desempeñó un papel fundamental en la crianza y el acompañamiento constante del artista. Tras la pérdida de varios miembros de su familia, la abuela asumió una responsabilidad central en el desarrollo de José Manuel, brindándole el soporte emocional necesario para enfrentar sus desafíos. El Taiger nunca ocultó el profundo amor, el respeto y la admiración que sentía por ella, haciendo pública su relación a través de numerosas fotografías, videos y mensajes dedicados a la mujer que lo vio crecer. Incluso en los momentos de mayor éxito profesional, el reguetonero mantenía el hábito de visitarla siempre que viajaba a Cuba, demostrando que sus raíces y su afecto familiar permanecían intactos.
La relación entre ambos era tan estrecha y genuina que gran parte de los fanáticos identificaban a Nidia como una de las pocas personas capaces de influir emocionalmente en el cantante, siendo su voz y su presencia un refugio de estabilidad para el artista.
Este nuevo fallecimiento ocurre en un contexto de profunda sensibilidad, casi dos años después de uno de los episodios más dolorosos para la música urbana cubana: la muerte de El Taiger. El artista falleció el 10 de octubre de 2024 en la ciudad de Miami, a la edad de 37 años. Su partida ocurrió tras permanecer hospitalizado durante una semana, luego de haber recibido un disparo en la cabeza, un suceso que conmocionó a sus seguidores en todo el mundo.
La pérdida del cantante dejó a su núcleo familiar profundamente afectado. Desde aquel momento, la figura de Nidia cobró una relevancia especial para el público, y cualquier imagen o mensaje relacionado con ella despertaba una enorme sensibilidad entre los seguidores de José Manuel. Para muchos, la abuela se había transformado en un símbolo de resistencia y fortaleza, representando el vínculo vivo que aún unía al artista con sus seres queridos en la isla.
Resulta especialmente impactante que este anuncio llegue después de que, en mayo de 2025, familiares y allegados tuvieran que salir públicamente a desmentir rumores falsos sobre un supuesto fallecimiento de Nidia. En aquella ocasión, la desinformación se propagó rápidamente, obligando a Teresa Padrón, amiga cercana y exrepresentante de El Taiger, a publicar varios mensajes aclaratorios. Padrón aseguró en aquel momento que la anciana se encontraba en buen estado de salud y permanecía tranquilamente en su vivienda en Cuba. Asimismo, la familia solicitó en aquel entonces respeto y responsabilidad a quienes compartían informaciones no verificadas sobre su estado.
Meses después de aquel incidente, las redes sociales vuelven a llenarse de mensajes de condolencia, pero esta vez ante la confirmación de su fallecimiento real. La figura de Nidia trascendió el ámbito estrictamente familiar gracias al cariño que el propio El Taiger le profesó públicamente durante su vida. Tras la muerte del cantante, el interés de los seguidores por el bienestar de la abuela persistió, celebrando cada fotografía compartida o aparición pública. Un ejemplo de este afecto colectivo ocurrió en mayo de 2025, cuando Nidia recibió una emotiva sorpresa por el Día de las Madres, organizada por personas cercanas al entorno del cantante, un gesto que conmovió a miles de cubanos tanto dentro como fuera de la Isla.


