El regreso de una franquicia clásica de los años noventa suele provocar una reacción dividida entre la emoción y el escepticismo. Sin embargo, tras una sesión de juego de Turok Origins durante el Summer Game Fest 2026 celebrado en Los Ángeles, queda claro que el legendario cazador de dinosaurios vuelve con una propuesta que logra respetar sus raíces mientras se adapta plenamente a las exigencias y estándares de los tiempos modernos.
Uno de los aspectos más destacados y gratificantes revelados por Carlos de María, Game Designer de Turok Origins, es la libertad otorgada al jugador en cuanto a la perspectiva de juego. A diferencia de otros títulos donde la elección entre primera o tercera persona se limita a un menú estático, en Turok Origins el usuario puede cambiar el punto de vista (POV) en tiempo real mediante la pulsación de un botón. Esta funcionalidad permite adaptar la experiencia a la acción del momento, ofreciendo la inmersión característica del shooter en primera persona o la visibilidad periférica que brinda la tercera persona.
La implementación de la cámara en tercera persona surge del deseo de los desarrolladores de mostrar los trajes y las diversas personalizaciones estéticas del personaje. No obstante, Saber Interactive decidió mantener la perspectiva en primera persona intacta, atendiendo directamente al feedback recibido por parte de los seguidores más acérrimos de la saga.
En un contexto industrial donde predomina la exigencia de conexión permanente, Turok Origins se posiciona como una alternativa refrescante al permitir que el juego sea disfrutado completamente de forma standalone y sin necesidad de conexión a internet. La campaña de historia, centrada en el modo un solo jugador, tiene una duración estimada de unas 12 horas. Para aquellos que prefieran la experiencia compartida, el título incluye un robusto modo cooperativo online diseñado para hasta tres jugadores.
Durante la demo probada, que consistía en dos misiones completas, se puso de manifiesto un sistema de personalización estratégica. Antes de iniciar la acción, el juego permite elegir entre tres tipos de loadouts o clases iniciales, las cuales pueden alternarse entre misiones para probar distintas tácticas de abordaje y combate.
En el plano narrativo, Turok Origins se establece como una precuela directa del título original lanzado en 1997. En esta ocasión, el jugador no encarna a un guerrero solitario, sino que toma el control de los miembros de la antigua "Orden de los Turok". Esta organización se describe como una fuerza de élite interplanetaria, similar a comandos espaciales, pero con profundas raíces culturales. El objetivo principal de la trama es repeler la invasión de los Xenia, una raza de humanoides reptilianos despiadados que buscan erradicar la vida humana en la galaxia. El viaje llevará a los jugadores a través de diversos planetas caracterizados por selvas exuberantes, templos antiguos y catacumbas verticales.
El diseño de niveles rompe con la tendencia contemporánea de los pasillos planos, recuperando el espíritu de exploración de la vieja escuela. Para facilitar este movimiento, se ha introducido un gancho de agarre que permite balancearse y trepar con agilidad por los escenarios. Esta verticalidad no es solo estética, sino que sirve para descubrir zonas secretas y recolectar ADN de enemigos caídos, el cual es fundamental para mejorar el arsenal.
Los combates presentan un ritmo frenético que evoca la intensidad de títulos como Doom. Una mecánica clave es la posibilidad de ejecutar ataques finales o "finishers" físicos, extremadamente sangrientos y espectaculares, que se activan cuando la salud de los dinosaurios o los soldados Xenia cae por debajo de un umbral determinado.
El armamento también rinde homenaje a la nostalgia, trayendo de vuelta el Cerebral Bore, cuya capacidad permite que el proyectil busque la cabeza del enemigo para perforar el cerebro y estallar. Este sistema se complementa con un menú de personalización que permite aplicar hasta nueve modificaciones distintas por arma; por ejemplo, el Cerebral Bore puede optimizarse para atacar a tres objetivos simultáneamente.
Esta potencia de fuego será vital para enfrentar a jefes de gran escala, como el imponente Triceratops cibernético visto al final de la demo, el cual es capaz de teletransportarse por la arena y lanzar ráfagas de energía desde sus cuernos electrificados.
Turok Origins se perfila como una de las sorpresas más sólidas del Summer Game Fest gracias a su fluidez de combate, la versatilidad de su cámara y la mezcla entre tecnología biomórfica y brutalidad clásica. El lanzamiento está previsto para finales de este año en PC, PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2.


