Un grave accidente de tránsito ocurrido la tarde de este domingo en la salida norte de la ciudad de Copiapó ha dejado un saldo devastador, con dos menores de edad lesionados de gravedad y actualmente en riesgo vital. El siniestro, que consistió en el volcamiento de un vehículo particular, movilizó a los servicios de emergencia y puso en alerta a las autoridades judiciales de la zona debido a la condición de las víctimas y las circunstancias en que se produjo el hecho.
De acuerdo con los antecedentes entregados por las autoridades, el incidente se registró pasadas las 18:00 horas. El conductor del automóvil particular, por razones que aún se encuentran bajo investigación técnica, perdió el control del móvil mientras transitaba por la ruta. Esta pérdida de control culminó en una colisión contra una señalética vial ubicada en el sector, impacto que provocó el posterior volcamiento del vehículo sobre la calzada, dejando a sus ocupantes en una situación de extrema vulnerabilidad.
Ante la magnitud de la emergencia, se activaron inmediatamente los protocolos de respuesta, requiriendo la concurrencia urgente de personal del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU). Los equipos de paramédicos trabajaron en el lugar para estabilizar a los pasajeros y proceder a su traslado. En total, cinco menores de edad, quienes viajaban como ocupantes del automóvil, fueron trasladados de urgencia al servicio de emergencias del Hospital Regional de Copiapó para recibir la atención médica necesaria.
El estado de salud de los menores es el punto más crítico de este suceso. El fiscal jefe de la ciudad, Christian González Carriel, informó detalladamente que, si bien los cinco niños fueron ingresados al recinto asistencial, dos de ellos presentan heridas de extrema gravedad. Estos dos menores permanecen bajo monitoreo constante y se mantienen en riesgo vital en el mencionado recinto asistencial, mientras el equipo médico lucha por estabilizar sus cuadros clínicos.
En relación con el responsable del vehículo, el fiscal González Carriel identificó al conductor como un hombre adulto de 33 años. Tras el accidente, el sujeto fue sometido a los procedimientos estándar de control vial, incluyendo un examen de respiración. Los resultados de dicho test arrojaron un consumo de alcohol positivo, lo que indica que el conductor no se encontraba en condiciones legales ni físicas para guiar un vehículo motorizado al momento del siniestro.
Debido a la gravedad de las lesiones de los menores y el resultado preliminar del alcoholímetro, el Ministerio Público ordenó que el conductor fuera sometido a pruebas sanguíneas adicionales. Estas pruebas buscan precisar la cantidad exacta de alcohol presente en el organismo del hombre de 33 años, dato fundamental para la posterior imputación de cargos y el desarrollo del proceso judicial que se iniciará en su contra.
El fiscal jefe, Christian González, fue enfático al reflexionar sobre la naturaleza del accidente y la irresponsabilidad implicada. En sus declaraciones, subrayó que las personas que conducen deben entender que la ingesta de alcohol y guiar un vehículo motorizado no es compatible, ya que las consecuencias de este acto, tal como sucedió en este caso, pueden resultar muy graves para personas inocentes.
Actualmente, el conductor permanece detenido bajo las órdenes de la justicia. Se informó que el sujeto quedará a disposición del Juzgado de Garantía, donde este lunes deberá comparecer en una audiencia de control de detención y formalización de cargos. En dicha instancia, se determinarán las medidas cautelares mientras avanza la investigación sobre el accidente.
Para esclarecer los pormenores técnicos del accidente, el fiscal jefe ordenó diligencias investigativas exhaustivas a cargo del personal de la Sección de Investigación de Accidentes en Tránsito (SIAT) de Carabineros. La misión de los peritos de la SIAT es analizar la escena, el estado de la ruta y los daños del vehículo para determinar la dinámica exacta del hecho y establecer la causa basal que provocó que el conductor perdiera el control del móvil.
Este trágico evento vuelve a poner sobre la mesa el peligro de conducir bajo los efectos del alcohol, especialmente cuando se transportan menores de edad. La comunidad de Copiapó se mantiene atenta a la evolución de salud de los dos niños que luchan por su vida en el Hospital Regional, mientras las autoridades judiciales proceden con el rigor de la ley contra el conductor detenido.

