La selección de Paraguay logró una victoria fundamental en el marco del Mundial 2026, en un encuentro que, por las circunstancias y la urgencia de puntos, se sintió como una verdadera final. El combinado guaraní llegaba a este compromiso con la presión máxima sobre sus hombros, luego de haber sufrido una dura derrota en su debut ante el equipo de Estados Unidos, donde fueron goleados. Esta situación obligó a la Albirroja a plantear la segunda fecha del Grupo D contra Turquía como un partido donde se jugaba la permanencia en el certamen.
El encuentro, desarrollado en la ciudad de San Francisco, tuvo un inicio vertiginoso que favoreció rápidamente a los sudamericanos. La figura central de la jornada fue Matías Galarza Fonda, quien se convirtió en el héroe de la victoria al marcar la única diana del compromiso. El gol llegó de manera temprana, concretándose a través de un remate que estrechó las redes apenas a los 64 segundos de haber comenzado el juego. Este tanto temprano permitió que Paraguay tomara el control psicológico del partido desde el primer minuto, obligando al conjunto otomano a buscar el empate durante el resto del tiempo reglamentario.
Galarza Fonda, quien actualmente se desempeña como futbolista en el Atlanta United de la Major League Soccer (MLS), posee un vínculo previo con el fútbol argentino, habiendo sido excompañero de Paulo Díaz en el club River Plate. Su efectividad en el inicio del encuentro fue la llave que abrió el camino hacia los tres puntos, permitiendo que Paraguay pudiera gestionar la ventaja mínima durante el resto del cotejo.
Sin embargo, el camino hacia la victoria no estuvo exento de complicaciones. El equipo guaraní tuvo que atravesar un periodo de gran sufrimiento debido a un incidente disciplinario que afectó la estructura del equipo. La implementación de la denominada Ley Prestianni sobre Miguel Almirón dejó a Paraguay con un hombre menos en el campo de juego. Esta desventaja numérica se prolongó durante un tiempo completo, lo que obligó al conjunto dirigido por el cuerpo técnico a replegarse y resistir los embates del rival.
A pesar de jugar con diez hombres durante una parte significativa del partido, la Albirroja demostró una notable capacidad de resistencia. El equipo aguantó el resultado por la mínima diferencia, soportando la presión turca hasta el pitazo final. Este resultado no solo significó la suma de tres puntos vitales para sus aspiraciones en el Mundial, sino que tuvo consecuencias directas y definitivas para el adversario. Con esta derrota, el conjunto de Turquía quedó sin chances matemáticas de clasificar a la siguiente ronda, quedando así eliminado de la Copa del Mundo.
Al finalizar el encuentro, la emoción fue la protagonista en las declaraciones de Matías Galarza Fonda. El volante, visiblemente conmovido por la importancia de la gesta alcanzada para su país, calificó el momento como algo que será inolvidable. El jugador destacó la magnitud del evento, señalando que el Mundial es el escenario más lindo del mundo y el lugar donde se encuentran los mejores futbolistas, manifestando que sentir el orgullo de representar a su selección en estas condiciones era fundamental. Asimismo, expresó su deseo de que el pueblo paraguayo se sintiera contento con el desempeño y el resultado obtenido.
Finalmente, Galarza Fonda dedicó unas palabras de agradecimiento a la hinchada que se trasladó masivamente hasta San Francisco para apoyar al equipo. El futbolista reconoció que no es sencillo realizar ese tipo de desplazamientos y valoró el respaldo de toda la gente que confió en el grupo. El volante concluyó asegurando que la victoria pertenecía a todos, incluyendo a sus compañeros y al grupo en general, afirmando que en aquella jornada demostraron la esencia y la fuerza de Paraguay.

