La selección de Paraguay protagonizó un auténtico ejercicio de resistencia en el Estadio de la Bahía de San Francisco, logrando una victoria fundamental en sus aspiraciones dentro de este Mundial 2026. El conjunto guaraní se impuso por 1-0 ante Turquía en un encuentro marcado por la intensidad defensiva y la capacidad de aguante, asegurando un resultado que devuelve la esperanza al equipo dirigido por Gustavo Alfaro tras un inicio complicado en el torneo.
El encuentro comenzó con una intensidad sorprendente por parte de los paraguayos, quienes no dieron tiempo de reacción al conjunto otomano. De hecho, no se habían sentado todavía todos los asistentes en las gradas cuando Galarza marcó la diferencia en el minuto 2. El centrocampista recibió el balón cerca de la frontal del área, armó la pierna y soltó un potente latigazo que batió al guardameta Cakir, colocándose el disparo pegado al poste izquierdo para poner el 0-1 tempranero.
Tras el golpe inicial, la selección de Turquía, comandada por Vincenzo Montella, intentó reaccionar rápidamente. El equipo otomano buscó la asociación entre líneas a través de figuras como Çalhanoğlu y Arda Güler, tratando de romper el bloque defensivo paraguayo. Sin embargo, a pesar del volumen de juego, los turcos no lograban amenazar con asiduidad la portería defendida por Orlando Gill. La oportunidad más clara de la primera mitad llegó por medio de Müldür, quien conectó un cabezazo tras un centro preciso de Çalhanoğlu, pero el balón terminó estrellándose en la madera.
Mientras Turquía amasaba la posesión, Paraguay se mantuvo peligroso mediante transiciones rápidas, aprovechando la velocidad de Julio Enciso y Miguel Almirón para asustar en el contragolpe. El equipo de Alfaro parecía cómodo en ese planteamiento hasta que ocurrió un incidente determinante justo antes del descanso. Almirón fue protagonista de una acción en la que se dirigió a Müldür tapándose la boca con la camiseta. El árbitro salvadoreño, tras consultar el monitor del VAR, decidió expulsar al futbolista paraguayo aplicando la denominada 'ley Vinicius', norma instaurada a raíz de la polémica entre el brasileño y Prestianni en la eliminatoria de Champions entre el Benfica y el Real Madrid.
La segunda mitad se convirtió en un asedio constante sobre el área paraguaya. Con la superioridad numérica, los pupilos de Montella imprimieron mayor velocidad a la circulación del balón y el jugador Yildiz comenzó a ganar protagonismo, generando ocasiones más frecuentes y peligrosas. Nada más reiniciar el juego, Demiral probó la capacidad de Gill con un disparo lejano, mientras que el propio Yildiz estrelló un remate en el lateral de la red.
Paraguay entró entonces en una fase de pura supervivencia. El equipo guaraní apenas salía de su campo en contadas ocasiones, siendo Julio Enciso el jugador omnipresente que lideraba las escasas salidas ofensivas. Ante la falta de efectividad turca, Vincenzo Montella decidió introducir a Uzun, futbolista del Eintracht de Frankfurt, cuyo impacto fue inmediato. Uzun aportó chispa al ataque y generó dos de las ocasiones más claras del partido, destacando un disparo raso que Orlando Gill repelió en el tiempo de descuento. El rebote quedó en los pies de Gul, quien tampoco logró concretar la jugada.
Los minutos finales fueron un proceso de acoso y derribo por parte de Turquía contra la fortaleza paraguaya. Los defensores guaraníes se dedicaron a despejar balones mientras el tiempo corría a su favor. Demiral, quien terminó el partido actuando prácticamente como un delantero, estuvo cerca del empate con un cabezazo que se marchó fuera. La última oportunidad fue para Çalhanoğlu, quien tampoco pudo acertar entre los tres palos.
Las estadísticas finales reflejan la disparidad del encuentro: Turquía mantuvo un 78% de la posesión y realizó 32 remates, de los cuales solo cinco fueron a puerta. Este dominio estéril confirma la decepción de la selección otomana, que se despide del Mundial con dos derrotas en dos partidos y sin haber anotado un solo gol, tras caer previamente 2-0 ante Australia.
Para Paraguay, este resultado es un respiro necesario tras el debut ante Estados Unidos, donde habían caído con un marcador de 3-0 al descanso. Con esta victoria, el cuadro guaraní se sitúa en la pelea por el segundo puesto del Grupo D, lugar que disputará contra Australia en la jornada final. Por su parte, Estados Unidos ha certificado su pase a los dieciseisavos de final como líder del grupo.


