La selección de Paraguay se prepara para afrontar un compromiso determinante en su camino por el Mundial 2026. Esta medianoche, la 'Albirroja' se medirá ante el conjunto de Turquía en el San Francisco Bay Area Stadium, en un encuentro que corresponde a la segunda fecha del Grupo D. Este duelo se presenta como una oportunidad fundamental para que el equipo guaraní pueda enderezar su rumbo en la competición y sumar puntos vitales para sus aspiraciones en el torneo.
El regreso de Paraguay a la máxima cita del fútbol mundial ocurrió después de una espera de 16 años, evocando la memoria de aquel equipo que rozó las semifinales en Sudáfrica 2010. La selección llegaba a este Mundial con una confianza renovada, impulsada por un desempeño sólido durante las Eliminatorias Sudamericanas, lo que había generado altas expectativas entre la afición y la prensa. Sin embargo, el debut no fue el esperado; la selección no logró mostrar su mejor versión en el campo y terminó siendo superada por el fútbol dinámico y fluido desplegado por el equipo de Estados Unidos.
Ante este panorama, el seleccionador nacional, el argentino Gustavo Alfaro, se encuentra en la tarea de ajustar las piezas para revertir la situación. A pesar de la imagen negativa dejada en el estreno, Alfaro no parece inclinado a realizar una revolución total en el once inicial. No obstante, se prevén algunos retoques tácticos puntuales orientados a mejorar el rendimiento colectivo. Entre los cambios más probables se encuentra la posible incorporación de Matías Galarza en la zona del medio campo, buscando mayor equilibrio y control del balón. Asimismo, en la línea de ataque, se baraja la entrada de Isidro Pitta como el '9' de referencia, quien llegaría para ocupar el lugar de Tony Sanabria.
Más allá de lo estrictamente táctico, el clima alrededor de la selección ha sido tenso. En los últimos días, tanto el cuerpo técnico como el plantel de jugadores han sido objeto de duras críticas, lo que llevó a Gustavo Alfaro a tomar una postura protectora durante su más reciente conferencia de prensa. El entrenador argentino fue enfático al dirigirse a los medios de comunicación locales, solicitando explícitamente que el apoyo se centre en los futbolistas.
“Apoyen a los jugadores, apoyen a los jugadores”, pidió Alfaro con firmeza. El técnico dejó claro que él es la persona indicada para absorber las críticas y el impacto de los cuestionamientos externos. “Si tienen que criticar a alguien, critiquen acá. Yo tengo cuero grueso, muchachos. Tírenme dardos acá, tírenme tiros a mí, péguenme a mí”, declaró el seleccionador, quien subrayó que los jugadores deben ser defendidos por encima de todo, calificándolos como el valor más preciado que posee la selección nacional. Estas declaraciones surgen tras una serie de jornadas ásperas en las que la presión mediática aumentó significativamente tras la derrota inicial.
Mientras Paraguay se prepara para su duelo en San Francisco, la acción del Mundial continúa en otras latitudes. En el marco de la segunda fecha del Grupo C, Escocia y Marruecos se enfrentarán a partir de las 19:00 horas en el Boston Stadium. El seleccionado escocés llega a este encuentro con un objetivo claro y ambicioso: buscar un triunfo que represente el paso definitivo hacia la clasificación a la siguiente fase del torneo, algo que no han logrado alcanzar en toda su historia.
En la vereda opuesta se encuentra la selección de Marruecos, un equipo que es catalogado como siempre peligroso debido a su capacidad competitiva. El conjunto marroquí llega a este enfrentamiento con la moral alta y la confianza en ascenso, resultado de un desempeño destacado en su partido anterior, donde lograron rescatar un valioso empate 1-1 frente a la potencia de Brasil. Este resultado previo posiciona a Marruecos como un rival formidable que buscará imponer sus condiciones en el césped de Boston.

