La familia de Alejandro Calderón Hernández, el comerciante costarricense que perdió la vida en Bogotá, Colombia, ha compartido oficialmente la programación de las honras fúnebres que se llevarán a cabo en memoria del fallecido. Tras una angustiante espera y una intensa búsqueda que movilizó a personas en dos países, los allegados han definido los espacios y horarios donde amigos, familiares y conocidos podrán brindar el último adiós al hombre conocido cariñosamente como "Nano".
De acuerdo con la información suministrada a través de la plataforma digital, específicamente mediante la página de Facebook denominada "Busquemos a Nano", la cual fue creada para coordinar los esfuerzos de localización, la vela se realizará este jueves. El lugar elegido para este acto de despedida es el Campo Santo Silencio y Paz, el cual se encuentra ubicado en la localidad de San Pedro de Barva de Heredia.
La ceremonia de velación ha sido programada para iniciar este jueves a las 5:00 p.m. Los familiares han indicado que el espacio estará abierto para recibir a los dolientes durante toda la noche, extendiéndose el horario de las honras fúnebres hasta las 3:00 a.m. del viernes. Este primer bloque de despedida permitirá que el círculo cercano y la comunidad de Heredia se reúnan para honrar la memoria del comerciante.
No obstante, la recepción de personas no culminará en la madrugada. La familia informó que continuarán recibiendo a quienes deseen acompañarlos en el duelo durante la mañana del viernes. El horario establecido para este segundo encuentro será desde las 7:00 a.m. hasta las 9:00 a.m., manteniendo el mismo lugar de velación en el Campo Santo Silencio y Paz.
Una vez finalizado el tiempo de velación, se procederá con el acto religioso. La misa de cuerpo presente se celebrará este viernes a las 10:00 a.m. La ceremonia se llevará a cabo en la iglesia Corazón de Jesús, ubicada también en la provincia de Heredia. Este espacio servirá para que la comunidad religiosa y los seres queridos eleven sus plegarias por el descanso eterno de Alejandro Calderón.
Como cierre de las honras fúnebres, se ha programado el sepelio. Inmediatamente después de concluir la ceremonia religiosa en la iglesia Corazón de Jesús, el cortejo se trasladará nuevamente hacia el Campo Santo Silencio y Paz. Allí, el comerciante será depositado en su última morada, permitiendo que sus familiares y amigos den el adiós final.
El fallecimiento de Alejandro Calderón Hernández ocurre tras un episodio traumático que comenzó el pasado 29 de mayo. En esa fecha, el tico se encontraba en la ciudad de Bogotá, Colombia, realizando un viaje de negocios. El objetivo de su estancia en la capital colombiana era la adquisición de mercadería, la cual sería destinada a abastecer su tienda virtual en Costa Rica, un emprendimiento que formaba parte de su actividad comercial.
La desaparición del comerciante generó una inmediata alerta entre sus allegados, quienes iniciaron una búsqueda exhaustiva. Para este propósito, se impulsó una amplia campaña de difusión que trascendió las fronteras nacionales, logrando visibilidad tanto en Costa Rica como en Colombia. La creación de la página de Facebook "Busquemos a Nano" fue fundamental para centralizar la información y coordinar las acciones de rastreo.
Durante varios días, la incertidumbre marcó el entorno familiar mientras se realizaban las gestiones necesarias para localizar su paradero. La búsqueda contó con el apoyo de diversas personas y la difusión masiva de su fotografía y datos personales en redes sociales, buscando cualquier pista que permitiera hallar al comerciante en la ciudad colombiana.
Lamentablemente, la esperanza de encontrarlo con vida terminó cuando se localizaron los restos de una persona en Bogotá. Tras la realización de las investigaciones correspondientes y los procesos de identificación, la familia confirmó que el cuerpo hallado en la capital de Colombia correspondía efectivamente a Alejandro Calderón Hernández.
Tras la confirmación del deceso, se inició un proceso administrativo y legal para el traslado del cuerpo. Este jueves, los restos del comerciante regresan finalmente al suelo costarricense, luego de que se concluyeran todos los trámites necesarios para su repatriación desde Colombia, permitiendo así que su familia pueda proceder con el entierro en su tierra natal.
La muerte de "Nano" deja un vacío en su familia y en el sector comercial donde se desempeñaba. La organización de estas honras fúnebres en Heredia representa el cierre de un proceso doloroso que inició con un viaje de negocios y terminó en una tragedia internacional, marcada por la solidaridad de quienes ayudaron en la búsqueda y el dolor de quienes hoy lo despiden.

