El Servicio de Salud Maule ha puesto en marcha una ambiciosa expansión de su Estrategia de Cuidados Integrales Centrados en las Personas (ECICEP), un modelo asistencial que busca transformar la manera en que se abordan las patologías crónicas en la región. Actualmente, esta iniciativa acompaña a cerca de 70 mil personas, pero las proyecciones oficiales indican que la cobertura superará los 90 mil usuarios durante el transcurso del presente año.
El objetivo central de esta estrategia es combatir la naturaleza silenciosa de enfermedades como la diabetes y la hipertensión arterial, las cuales pueden progresar durante años sin manifestar síntomas evidentes. Esta característica provoca que, con frecuencia, los pacientes busquen atención médica solo cuando ya han aparecido complicaciones graves que merman su calidad de vida o exigen tratamientos de alta complejidad. Ante este escenario, el Servicio de Salud Maule ha fortalecido la ECICEP para priorizar la prevención, el autocuidado y el seguimiento permanente.
A diferencia del modelo clínico tradicional, la ECICEP propone una metodología de trabajo conjunta entre los equipos de salud y los usuarios. El propósito es construir planes de cuidado consensuados que no se limiten estrictamente a la condición médica del paciente, sino que integren su entorno familiar, laboral, educacional y social, reconociendo que estos factores influyen directamente en la recuperación y el mantenimiento de la salud.
Julio Greciet Molina, gestor de ECICEP y Equidad en Salud Rural del Servicio de Salud Maule, señaló que la meta es romper con la lógica asistencial convencional, la cual suele centrarse en responder una vez que la enfermedad ya se encuentra en una etapa avanzada. Según explicó Greciet, la ECICEP busca empoderar a los ciudadanos a través de la educación y la participación activa en su propio bienestar. Bajo este esquema, los usuarios asumen compromisos concretos mediante actividades a realizar en sus hogares y entornos cercanos, involucrando activamente a sus familias y círculos sociales o laborales.
La implementación territorial de esta estrategia es amplia y robusta. En la actualidad, el modelo opera en los 47 Centros de Salud Familiar (CESFAM), en 24 Centros Comunitarios de Salud Familiar (CECOSF) y en más de 90 de las 162 Postas de Salud Rural distribuidas en la región, lo que asegura que el acceso a los cuidados integrales se extienda progresivamente a todas las zonas del Maule.
Uno de los pilares fundamentales para evitar que aparezcan complicaciones futuras es el seguimiento a distancia. El Servicio de Salud Maule lidera la aplicación de monitoreos telefónicos, una herramienta que permite mantener un contacto constante con los pacientes, reforzar el cumplimiento de los objetivos acordados en el plan de cuidado y facilitar el automonitoreo de las enfermedades crónicas. De acuerdo con Greciet, esta metodología busca prevenir los daños asociados a las patologías crónicas en el corto y mediano plazo, reforzando la red de apoyo personal y familiar.
Los resultados en los establecimientos que adoptaron tempranamente la estrategia ya son visibles. Se han registrado avances positivos en el control de la hipertensión, la diabetes y la regulación de factores vinculados a la obesidad. No obstante, los beneficios trascienden los indicadores clínicos. Los usuarios han reportado sentirse más saludables, con mayores niveles de energía y con la percepción de recibir un acompañamiento más permanente por parte del sistema público de salud. Además, destacan haber sido escuchados y respetados, lo que ha incrementado su compromiso con el cuidado de su propia salud.
Asimismo, la estrategia ha fomentado una mayor autonomía en los pacientes, optimizando el tiempo destinado a los controles médicos y reduciendo los costos asociados a traslados y consultas frecuentes. Este enfoque ha permitido estrechar la relación entre la comunidad y los equipos de salud, generando un vínculo de confianza mutua.
A nivel nacional, el Servicio de Salud Maule ha sido reconocido por su capacidad de gestión, siendo la única red de salud en el país que ha logrado incorporar la totalidad de sus CESFAM, CECOSF y hospitales de primer nivel a la estrategia ECICEP. Este avance ha consolidado la continuidad de los cuidados entre la Atención Primaria y la red hospitalaria, posicionando a la región como un referente en materia de cuidados integrales.
Finalmente, desde el Servicio de Salud Maule subrayaron que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para mejorar la calidad de vida. Recalcaron que la detección temprana de los factores de riesgo asociados a la obesidad, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares es fundamental para evitar complicaciones futuras y asegurar que las personas mantengan una vida saludable a largo plazo.


