La movilidad urbana en uno de los sectores más congestionados de la capital está próxima a experimentar una transformación significativa. Héctor Flores, gerente de la Entidad Metropolitana Reguladora de Transporte y Tránsito (Emetra), ha revelado un plan estratégico diseñado para optimizar el flujo vehicular mediante la interconexión de la Avenida Mariscal, ubicada en la Zona 11, con el nuevo paso a desnivel de la Calzada Roosevelt. Esta iniciativa busca abrir una ruta inédita que facilite el acceso directo hacia el centro de la ciudad.
El anuncio, realizado durante su participación en el programa Red Ciudadana de La Red 106.1, plantea una solución para miles de conductores que enfrentan diariamente niveles críticos de congestionamiento durante las horas pico. Esta medida beneficiará especialmente a quienes se desplazan desde sectores periféricos y municipios aledaños, como Ciudad San Cristóbal, Mixco y Villa Nueva, cuyo destino final es el centro de la capital y que actualmente deben atravesar puntos de alta saturación.
El eje central de este plan es el esperado paso a desnivel situado en la intersección de la Calzada Roosevelt y la 9.ª avenida de la Zona 11. Esta obra, que ha sido objeto de diversas críticas por parte de la ciudadanía debido a que su avance ha sido más lento de lo previsto, se encuentra finalmente en su fase de cierre. Según la información proporcionada por Flores, el proyecto registra actualmente un 98% de ejecución, lo que indica que la estructura principal está prácticamente terminada.
A pesar del avance casi total, el gerente de Emetra aclaró que la obra aún no puede ser inaugurada. Los trabajos actuales se concentran en la implementación de la señalización horizontal y vertical, así como en la ejecución de detalles estéticos y de seguridad necesarios para garantizar la operatividad del viaducto. El funcionario enfatizó que estos requerimientos técnicos deben completarse estrictamente antes de abrir la vía al tránsito vehicular.
La innovación de esta planificación metropolitana reside en la integración del viaducto con el flujo de vehículos que provienen de la Avenida Mariscal, conocida técnicamente como Diagonal 17. Para hacer posible este corredor y evitar que el sector colapse, las autoridades llevarán a cabo una intervención física directa en la infraestructura vial existente. El plan consiste en romper el arriate central de la 13 calle de la Zona 11 y proceder con la instalación de un nuevo sistema de semáforos.
Esta modificación permitirá que el tránsito que circula por la Avenida Mariscal pueda conectar de forma directa hacia la 9.ª avenida, específicamente frente al Centro Universitario Metropolitano (CUM), permitiendo que los conductores utilicen el nuevo paso a desnivel para cruzar la Calzada Roosevelt. Una vez superado el viaducto, los automovilistas dispondrán de diversas opciones estratégicas para continuar su camino.
Hasta el momento, la ruta tradicional para quienes transitan por la Avenida Mariscal o la 13 calle consiste en dirigirse hacia el viaducto de la Calzada Aguilar Batres para ingresar a La Reformita en la Zona 12, desde donde se distribuyen hacia las zonas 9, 10 o 14. Esta dinámica ha generado una saturación constante en las arterias del sur de la ciudad.
Con la implementación de esta nueva alternativa, la Municipalidad tiene como objetivo romper el embudo histórico del Trébol. Al ofrecer una vía de escape directa hacia el norte y el centro de la ciudad, se pretende reducir la presión sobre las rutas tradicionales. El impacto real de este nuevo corredor vial podrá evaluarse tan pronto como el paso a desnivel sea abierto oficialmente al público, lo cual se prevé que suceda en las próximas semanas.

