Arturo Longton, una de las figuras más emblemáticas y reconocidas de los programas de telerrealidad en Chile, ha decidido abrirse con sinceridad sobre un periodo oscuro y complejo de su vida personal. En una reciente aparición en el programa digital "Mañana te cuento", el chico reality detalló los profundos estragos emocionales y físicos que sufrió tras concluir su última experiencia en televisión, revelando que atravesó un proceso de depresión que se extendió durante dos años.
El origen de esta crisis se remonta a su participación en el programa "Tierra Brava" durante el año 2024. Durante el encierro, Longton desarrolló un vínculo sentimental con la influencer peruana Shirley Arica. Este romance, aunque vivido en el contexto del reality, tuvo repercusiones inmediatas y devastadoras en su vida privada al salir del show. La relación con Arica provocó que Longton pusiera fin a su matrimonio y relación de pareja, la cual se había mantenido vigente por más de dos décadas.
Según relató el protagonista, el impacto de esta ruptura y la culpa asociada al daño causado en su anterior relación fueron los detonantes de un descenso emocional abrupto. Longton confesó que el proceso de salir del encierro televisivo se convirtió en un punto de inflexión negativo en su existencia, llevándolo a un estado de vulnerabilidad extrema. Esta situación se manifestó no solo en su salud mental, sino también en su aspecto físico, revelando que llegó a alcanzar un peso de 100 kilos durante el periodo más crítico de su depresión.
El relato de Longton en "Mañana te cuento" describe un camino marcado por la autodestrucción y el autosabotaje. El comunicador admitió haber vivido situaciones al límite, mencionando que llegó a asistir a "afters de mala muerte" sin importarle las consecuencias o lo que pudiera sucederle. En sus propias palabras, se encontró en un "hoyo de dolor" donde la sensibilidad y la culpa lo paralizaron, impidiéndole llevar una vida normal.
Durante esos dos años de lucha interna, Longton reconoció haber caído en diversos vicios como mecanismo de escape. "Caí en el copete, copete, copete, comida, comida, comida, juego, juego, juego, y no querer salir. Y llorar", detalló el entrevistado. A pesar de reconocer que quizás exageró algunas reacciones debido a su personalidad culposa, enfatizó que el dolor era real y que se sentía incapaz de superar la situación, aunque intentara racionalizar que "no había matado a nadie".
En su búsqueda por recuperarse, Longton intentó recurrir a la terapia profesional, pero confesó que este método no resultó efectivo en su caso particular. La salida de este estado crítico llegó solo cuando alcanzó un punto de desesperación total y una toma de conciencia fundamental. "Al final, cuando estás tan mal, dices: ‘Salgo o me muero’. Al final fue como ‘quiero salir’. Y empecé de a poco", explicó sobre su voluntad de sobrevivir.
Sin embargo, el motor principal para su recuperación no fue únicamente el instinto de supervivencia personal, sino el amor hacia su madre. Longton se dio cuenta de que su estado depresivo no solo lo estaba destruyendo a él, sino que estaba impactando profundamente en la mujer que más quería. Al notar que su madre "ya no daba más" ante el sufrimiento de su hijo, el chico reality encontró la motivación necesaria para cambiar su rumbo.
Actualmente, Arturo Longton se encuentra en una etapa de superación. Tras haberse propuesto salir adelante, inició un régimen de entrenamiento físico que ya ha comenzado a dar frutos visibles, logrando bajar 16 kilos de peso. Este proceso de transformación física ha ido acompañado de una recuperación emocional, dejando atrás los años de aislamiento y autodestrucción para retomar el control de su vida.


