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Carlos Álvarez y Kike Suero alertan sobre impacto de demolición de anfiteatros en la Alameda Chabuca Granda

El humorista pidió al alcalde Renzo Reggiardo una reubicación para los artistas afectados por las obras en el Centro de Lima, al advertir que decenas de familias dependen de esas presentaciones para vivir

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Carlos Álvarez y Kike Suero alertan sobre impacto de demolición de anfiteatros en la Alameda Chabuca Granda
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La demolición de los anfiteatros en la Alameda Chabuca Granda para obras de remodelación ha dejado sin sustento a decenas de cómicos ambulantes del Centro de Lima. Esta medida de la Municipalidad de Lima ha generado indignación entre los trabajadores del espectáculo popular, quienes denuncian la pérdida de su principal fuente de ingresos. Los reconocidos humoristas Carlos Álvarez y Kike Suero han hecho un llamado urgente al alcalde Renzo Reggiardo para que reubique a los afectados. Ambos artistas subrayan que estos espacios no solo eran centros de trabajo, sino plataformas fundamentales de cultura popular y alivio social para los ciudadanos que transitan por la capital. El conflicto ha reabierto el debate sobre el equilibrio entre la modernización urbana y la preservación de las expresiones artísticas callejeras. Los gremios artísticos advierten que el desarrollo de la ciudad no debe desplazar a quienes brindan entretenimiento y sustento a sus familias a través del arte popular.

La reciente demolición de los anfiteatros situados en la Alameda Chabuca Granda, en el corazón del Centro de Lima, ha desencadenado una serie de reacciones críticas y preocupaciones profundas entre los artistas y trabajadores del espectáculo popular. El proceso de remodelación impulsado por la Municipalidad de Lima ha eliminado los espacios donde decenas de cómicos ambulantes desarrollaban su actividad diaria, afectando directamente la principal fuente de ingresos de numerosas familias que dependen de estas presentaciones.

Uno de los primeros y más destacados pronunciamientos provino del reconocido humorista Carlos Álvarez. A través de sus redes sociales, específicamente en su cuenta de Instagram, el artista lanzó un llamado público y directo al alcalde de Lima, Renzo Reggiardo. El objetivo de esta intervención es solicitar una solución viable y urgente para los cómicos que laboraban en dicha zona y que ahora se encuentran en una situación de vulnerabilidad económica.

En su mensaje, Álvarez manifestó su preocupación por la situación de sus colegas, quienes durante años utilizaron la Alameda Chabuca Granda como un escenario natural para entretener al público y generar los recursos necesarios para el sustento de sus hogares. El humorista fue enfático al señalar que, si bien reconoce la importancia de ejecutar obras de mejora urbana y modernización en los espacios públicos de la capital, estas acciones no deberían ignorar la realidad de quienes utilizan esos lugares como su centro de trabajo.

“Me dirijo al alcalde Renzo Reggiardo para pedirle, en mi calidad de artista, el reubicar a mis compañeros cómicos que laboran día a día en la Alameda Chabuca Granda, que está en proceso de remodelación. Mis compañeros tienen un solo fin: llevar alegría y entretenimiento a miles de peruanos que día a día transitan por esa alameda”, expresó Carlos Álvarez en su publicación.

El artista subrayó que la labor de los cómicos ambulantes trasciende el simple entretenimiento, pues representan una expresión cultural que ofrece distracción a miles de ciudadanos que transitan diariamente por el Centro de Lima. Álvarez hizo hincapié en el impacto económico devastador que puede generar la desaparición de estos anfiteatros, recordando que muchos de estos trabajadores no cuentan con otra alternativa laboral y dependen exclusivamente de las propinas y pagos obtenidos en sus espectáculos callejeros.

Ante este panorama, el humorista solicitó a las autoridades municipales que establezcan mecanismos y alternativas de reubicación que permitan a los artistas continuar con su actividad mientras avanzan las obras de remodelación. “Comprendemos los trabajos, pero le pido a usted, señor alcalde, reubicarlos (...) Ojalá los pueda convocar y pueda darles una solución para que puedan seguir laborando y ganarse el pan día a día como lo hacemos millones de peruanos. Ojalá se pueda solucionar este problema”, añadió.

Esta situación ha reabierto un debate recurrente en la gestión de la ciudad de Lima: la búsqueda de un equilibrio entre el desarrollo urbanístico y la preservación de los espacios destinados a la cultura popular. Para Álvarez, este caso no es un hecho aislado, sino que refleja una problemática mayor donde la modernización de la ciudad corre el riesgo de desplazar a los trabajadores del arte popular.

Asimismo, el humorista contextualizó la importancia de estas actividades en el escenario actual del país. Señaló que, en un momento marcado por la incertidumbre política y la creciente preocupación ciudadana debido a la inseguridad, el humor y el entretenimiento cumplen una función social fundamental al brindar momentos de alivio y distracción a la población. En ese sentido, remarcó que los cómicos ambulantes no constituyen un problema para la ciudad, sino que son una manifestación cultural que merece respaldo y protección por parte del Estado.

A las declaraciones de Álvarez se sumó el reconocido artista Kike Suero, quien manifestó su indignación ante la desaparición de los anfiteatros. Suero calificó la medida como una pérdida significativa para la cultura popular, recordando que estos espacios fueron la plataforma donde muchos artistas, incluido él mismo, pudieron forjar sus carreras y sostener a sus familias.

“Me llena de indignación que las autoridades de la Municipalidad de Lima hayan destruido los anfiteatros de Chabuca Granda porque allí se hacía cultura (...) Mucha gente allí se ganaba el pan diario; yo en mis tiempos con lo que ganaba en las plazas le daba de comer a mis hijos Jim y Dayana”, comentó Suero, subrayando el valor humano y económico de los espacios ahora demolidos.

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