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Tate Modern inaugura retrospectiva de Julio Le Parc dos semanas después de su fallecimiento

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Tate Modern inaugura retrospectiva de Julio Le Parc dos semanas después de su fallecimiento
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El museo Tate Modern de Londres rinde homenaje a Julio Le Parc con la inauguración de la muestra Light. Colour. Action, abierta apenas dos semanas después del fallecimiento del artista. Esta exhaustiva retrospectiva presenta sesenta y cinco obras que recorren su trayectoria desde finales de los años cincuenta hasta la década de 2020, destacando sus esculturas cinéticas e instalaciones inmersivas. La exposición se convierte en una despedida emotiva que incluye un poema reflexivo del propio autor sobre el final de su vida. A través de este recorrido lúdico, la Tate Modern reivindica el legado de Le Parc como un pionero del arte interactivo, donde el espectador deja de ser pasivo para transformarse en el elemento fundamental que completa la obra.

El museo londinense Tate Modern ha inaugurado una exposición dedicada a la trayectoria artística de Julio Le Parc, abriendo sus puertas apenas dos semanas después del fallecimiento del artista. La muestra, titulada “Julio Le Parc: Light. Colour. Action”, propone un recorrido exhaustivo por la obra del creador, abarcando un periodo extenso que se inicia a finales de la década de 1950 y se prolonga hasta la década de 2020.

En el catálogo oficial de la exposición, la institución londinense ha calificado la muestra como una experiencia “lúdica y fascinante”. Asimismo, el museo emplea el término “inmersiva” para describir la sensación que experimenta el visitante al transitar por las instalaciones. Esta descripción se aplica específicamente al impacto generado por el conjunto de obras exhibidas, que incluyen esculturas cinéticas y lumínicas, instalaciones interactivas y pinturas geométricas de gran formato.

El artista mendocino, quien desarrolló gran parte de su vida y carrera en París, donde finalmente falleció, basó gran parte de su filosofía creativa en la participación del público. Para Le Parc, la interacción directa del espectador con la pieza era el elemento fundamental que permitía dar vida a la obra, siendo este paso el necesario para completar el círculo de sus creaciones artísticas. La retrospectiva en la Tate Modern reúne un total de sesenta y cinco obras, entre las cuales se destaca una pieza concebida específicamente para esta exhibición.

La comisaria de la retrospectiva, la italiana Val Ravaglia, explicó a la agencia AFP que la exposición constituye un homenaje al artista. Ravaglia detalló un aspecto particularmente emotivo de la muestra: la inclusión de un poema escrito por el propio Le Parc hace algunos años, reflexionando sobre el final de su vida. Según la curadora, el hecho de que el texto se exhiba ahora, tras la muerte del artista, le otorga un peso distinto a la pieza, transformándola en una especie de despedida.

La implicación de Julio Le Parc en la organización de la muestra fue constante, incluso en sus últimos momentos. Val Ravaglia relató que el artista tenía el firme deseo de asistir a la inauguración, a pesar de encontrarse en un estado de salud delicado. Además, durante las etapas de diseño y montaje de la exposición, el artista mantuvo una comunicación activa con el equipo del museo, enviando sugerencias constantes para asegurar la correcta ejecución de la muestra.

Sobre el proceso creativo de Le Parc, la funcionaria de la Tate Modern señaló que se trataba de un artista muy prolífico. Ravaglia explicó que Le Parc solía rehacer muchas de sus obras a lo largo del tiempo, lo que ha dado lugar a que existan diversas versiones de una misma pieza distribuidas en diferentes museos, mientras que el artista conservaba otras versiones en su poder.

La relación entre la Tate Modern y el trabajo de Julio Le Parc no es reciente. El museo fue pionero en el reconocimiento de su talento, adquiriendo obras del artista ya en los años setenta. Esta decisión se tomó basándose en la previsión de la gran proyección que tendría su arte en el futuro. En aquel periodo, marcado por el auge del arte cinético y la aparición de nuevas tendencias, los curadores del museo se interesaron por las corrientes artísticas con base principalmente en Francia, específicamente dentro del movimiento conocido como la “Nouvelle Tendance”. Las obras de Le Parc formaban parte de este grupo de interés.

Para concluir, Val Ravaglia destacó la relevancia contemporánea del legado del artista. En un contexto actual donde se discute frecuentemente sobre el arte interactivo e inmersivo, la curadora subrayó que Julio Le Parc fue uno de los artistas fundamentales que estableció las bases de cómo se concibe el arte en relación directa con el espectador, consolidando una visión donde el observador deja de ser pasivo para convertirse en parte integral de la obra.

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