En una situación que pone de manifiesto las graves deficiencias en la infraestructura vial de la zona norte del departamento de Intibucá, un grupo de docentes ha alzado su voz para denunciar el estado crítico de las carreteras que deben transitar diariamente. La problemática se centra en el tramo vial que conecta las comunidades de Chiligatoro, El Cacao, Los Encinos y Río Grande, una ruta fundamental para el acceso a los centros educativos de la región.
Según el reporte difundido, los maestros que desempeñan su labor profesional en estas localidades han expresado su profunda preocupación ante el descuido sistemático de la carretera. Esta vía, que resulta indispensable para el traslado del personal docente hacia las instituciones educativas, se encuentra en un estado de deterioro tan avanzado que ha sido calificada como "destruida". La falta de mantenimiento y la ausencia de intervenciones gubernamentales han convertido el trayecto en un desafío constante para quienes buscan impartir conocimientos en las zonas más remotas del norte de Intibucá.
El núcleo de la denuncia radica en el peligro inminente al que se exponen los educadores. Los docentes han señalado que la condición actual de la carretera los fuerza a poner en riesgo sus vidas cada día. El desplazamiento hacia las escuelas no es simplemente un traslado laboral, sino que se ha transformado en una travesía peligrosa donde la integridad física de los maestros está comprometida debido a las malas condiciones del terreno y la infraestructura vial colapsada.
La ruta afectada, que une los puntos estratégicos de Chiligatoro, El Cacao, Los Encinos y Río Grande, representa el único medio de acceso para que los maestros lleguen a sus puestos de trabajo. El hecho de que estas comunidades dependan de una vía en estado de abandono subraya la vulnerabilidad de los servicios básicos en el sector. Los docentes, conscientes de la importancia de la educación para los niños y jóvenes de la zona, continúan realizando sus desplazamientos a pesar de los riesgos, evidenciando un compromiso profesional que choca frontalmente con la negligencia administrativa en el mantenimiento de las carreteras.
La denuncia pública realizada por los maestros busca visibilizar que el acceso a la educación no solo depende de la existencia de aulas y libros, sino también de la capacidad de los docentes para llegar a dichas instituciones de manera segura. El descuido de la carretera que sirve a Chiligatoro, El Cacao, Los Encinos y Río Grande es visto como un obstáculo directo que amenaza la continuidad y la seguridad del proceso educativo en el norte de Intibucá.
A través de la difusión de estas imágenes y testimonios, los afectados recalcan que la situación es insostenible. La recurrencia del riesgo diario ha llevado a los maestros a solicitar que se preste atención a la infraestructura vial, ya que no es aceptable que el personal docente deba desafiar rutas destruidas para cumplir con su responsabilidad social y profesional. La precariedad del camino no solo dificulta el tiempo de traslado, sino que introduce un factor de incertidumbre y peligro que afecta la salud mental y física de los trabajadores de la educación.
En conclusión, la situación en el norte de Intibucá refleja un escenario de descuido vial crítico. Los maestros que conectan Chiligatoro, El Cacao, Los Encinos y Río Grande siguen enfrentando el desafío de transitar por carreteras destruidas, manteniendo su compromiso con la enseñanza mientras exigen que se solucione la problemática que pone en riesgo sus vidas en cada jornada laboral.


