La Selección Argentina masculina de goalball, conocida como “Los Topos”, ha logrado un avance sin precedentes en la competencia mundial que se está disputando actualmente en la ciudad de Hangzhou, China. Tras un desempeño sólido y determinante en la fase de grupos, el equipo nacional consiguió su clasificación a los cuartos de final, posicionándose así entre los ocho mejores equipos del mundo. Este logro marca un hito para el deporte nacional, ya que es la primera vez en la historia que la selección masculina accede a esta instancia de un mundial.
El pase a la siguiente ronda se concretó luego de un encuentro intenso y muy parejo frente a la selección de Finlandia. En un partido donde la tensión fue constante, Los Topos lograron imponerse con autoridad, cerrando el marcador con un resultado de 12 a 7. Esta victoria fue fundamental, ya que permitió que el combinado argentino sellara su clasificación como segundo lugar de su grupo, asegurando así su permanencia en la lucha por el título mundial.
El desarrollo del partido contra Finlandia mostró la capacidad ofensiva y la coordinación del equipo. Argentina inició el encuentro con Matías Miranda, Óscar Méndez y Matías Brítez en la cancha. Durante el primer tiempo, Matías Brítez se convirtió en la figura principal al anotar 4 goles, mientras que Óscar Méndez sumó 2 tantos, uno de los cuales fue convertido desde el punto de penal, permitiendo que el equipo comenzara a marcar una diferencia favorable sobre el rival.
En el segundo tiempo, los jugadores argentinos mantuvieron la intensidad y el nivel ofensivo que los había caracterizado. Óscar Méndez volvió a aparecer en el marcador sumando 2 goles adicionales, mientras que Matías Brítez mantuvo su efectividad con otras 3 conquistas. Hacia el cierre del encuentro, cuando solo restaban 26 segundos para el final, Eloy Nieva selló el resultado definitivo anotando el último gol del partido.
Durante el complemento, el cuerpo técnico realizó variantes estratégicas para mantener el ritmo y el orden táctico. Mario Velardez ingresó en reemplazo de Matías Miranda, y Eloy Nieva entró por Matías Brítez. Estas rotaciones permitieron sostener el nivel en un cierre de grupo que quedará registrado en la historia del deporte adaptado argentino. Cabe destacar que tanto Eloy Nieva como Mario Velardez son deportistas catamarqueños que integran el plantel nacional en esta competencia.
El camino hacia los cuartos de final no estuvo exento de desafíos. Los Topos iniciaron su participación en el Mundial con una dura derrota por 11 a 1 frente a Japón, un equipo considerado de máxima exigencia. En aquel encuentro, Matías Miranda fue el autor del único gol argentino. Sin embargo, el equipo logró recuperarse en su segundo cotejo, donde vencieron a Polonia por 7 a 6 en un partido cambiante y sumamente intenso que se definió en los últimos segundos. En aquel triunfo, Óscar Méndez destacó con cuatro goles, Matías Brítez anotó dos y Matías Miranda convirtió el restante.
Ahora, el objetivo se traslada a los cuartos de final. La selección argentina se enfrentará a Alemania el sábado 13 de junio a las 8:30 de la mañana, disputando un lugar en las semifinales del certamen.
Por otro lado, la situación es distinta para la selección femenina, “Las Topas”. El equipo femenino no logró avanzar a los cuartos de final tras cerrar la fase de grupos sin victorias, cayendo en sus tres compromisos frente a Israel, Estados Unidos y Corea del Sur. A pesar de no haber obtenido triunfos, las jugadoras dieron todo su esfuerzo en la cancha. Ahora, Las Topas continuarán su participación en la ronda de reclasificación, enfrentándose este viernes a las 20:30 horas contra Polonia para definir los puestos del 9° al 16°.
Para quienes no están familiarizados con esta disciplina, el goalball es un deporte creado específicamente para personas ciegas o con baja visión. Se juega en una cancha de 18 metros de largo por 9 metros de ancho, donde el arco ocupa todo el ancho de la línea de fondo. Dos equipos de tres jugadores cada uno se enfrentan lanzando con la mano una pelota de 1,250 kg que contiene cascabeles en su interior, permitiendo que los atletas detecten la trayectoria del balón a través del oído. Debido a esto, es fundamental que el público mantenga un silencio absoluto durante los partidos.


