En las horas previas al debut de la selección paraguaya en la Copa del Mundo, la atmósfera de expectativa y apoyo se ha intensificado. En este contexto, donde cualquier gesto de aliento es valorado para motivar a los jugadores antes de entrar al campo de juego, han surgido historias que destacan la pasión de los aficionados. Entre ellas, resaltan las hermanas Nata y Paty Orué, quienes se han vuelto virales en las redes sociales debido a la manera en que han transmitido "buena vibra" a los integrantes del equipo nacional.
Las hermanas Orué aprovecharon la cercanía de la delegación para expresar su admiración por algunos de los jugadores más destacados del plantel, específicamente por Tony Sanabria, Mauricio Magallanes y Omar Alderete. Sus interacciones, capturadas en video, rápidamente recorrieron el mundo, mostrando el lado más espontáneo y afectuoso del apoyo hincha.
Nata Orué centró su atención en su máximo ídolo, Tony Sanabria. La paraguaya, quien reside actualmente en Estados Unidos, no ocultó su entusiasmo al acercarse al futbolista. “Churrazo sos Dios mío”, exclamó Nata durante el encuentro. Según relató, quedó conquistada por la personalidad del jugador, destacando que Sanabria posee una "buena onda", es humilde, se acerca a la gente e interactúa con el público.
La experiencia de Nata fue especialmente intensa fuera del campo de entrenamiento. Frente al hotel donde se hospeda la selección, logró una interacción más cercana con el delantero. Nata detalló que lo saludó, lo abrazó, logró hacerlo reír y llegó a agarrarlo del cuello en un gesto de cariño y travesura. Respecto a este momento, confesó que "pegó todo y no quise más salir de ahí". Con un tono simpático, Nata aseguró que decidió aprovechar al máximo el momento vivido, ya que es un sentimiento que tenía guardado debido a que sigue al jugador desde hace mucho tiempo.
Por su parte, Paty Orué también protagonizó momentos virales, destacándose por su actitud decidida y atrevida. Su interacción principal fue con el seleccionado Mauricio Magallanes. Paty describió que la reacción del futbolista fue muy positiva, mencionando que Magallanes se puso rojo y mostró su risa mientras interactuaba con ella. Para Paty, no se debieron desaprovechar las oportunidades que se presentan una sola vez, manteniendo la convicción de que siempre habrá alguien dispuesto a "estirar la pisquita" a los jugadores.
En las afueras del hotel, Paty volvió a manifestar su admiración sin reservas. Al ver a Magallanes, quedó impactada por su belleza y le expresó directamente: “Dios mío, hermosos sos”. La joven justificó su falta de vergüenza afirmando que "la picardía es el ADN paraguayo" y reconoció haber sido probablemente la persona más barullenta del grupo. Describió la experiencia como única y bendecida por haber estado tan cerca de los seleccionados, enfatizando que lo más importante era el aliento y ver que los jugadores reaccionaron con risas y timidez.
Además de su acercamiento con Magallanes, Paty también dedicó un piropo a Omar Alderete, a quien le dijo: “sos el verdadero Ñandejára gracia”. Según contó, Alderete respondió con una mirada y una risa ante el comentario.
Este despliegue de afecto se enmarca en un sentimiento colectivo más amplio. En California, una comunidad de aproximadamente 30 paraguayos ha vivido la experiencia mundialista con gran intensidad desde la etapa de clasificación. Para este grupo, la posibilidad de tener al equipo en territorio estadounidense los hace sentir "dueños de casa", percibiendo el entorno como si la selección estuviera jugando como local.
La euforia de la comunidad en California se ha manifestado en celebraciones constantes, incluyendo asados y reuniones sociales con cerveza, al punto de que algunos integrantes confesaron haber faltado al trabajo para compartir estos momentos. El entusiasmo fue tal que, cuando la delegación paraguaya aterrizó en suelo estadounidense, la comunidad se trasladó hasta el aeropuerto para brindarles una cálida bienvenida. Paty Orué describió sentir "piel de gallina" al ver llegar a los jugadores y destacó que no solo los paraguayos, sino muchos otros latinos residentes en California, están apoyando a la selección nacional.
Finalmente, el evento mundialista ha servido también como un punto de encuentro familiar para los Orué. El objetivo de las hermanas era que los jugadores sintieran que una parte del Paraguay querido los acompaña en el extranjero. Para completar esta experiencia, los padres de Nata y Paty también viajarán a Santa Clara para presenciar los partidos de la Albirroja, uniendo así la pasión deportiva con el reencuentro familiar.


