La selección de Uruguay llega a la cita del Mundial 2026 en un momento de incertidumbre y desafíos internos. El equipo no atraviesa su mejor etapa, marcada por rendimientos irregulares, una ola de lesiones que afecta a piezas fundamentales y un clima de críticas dirigidas hacia el director técnico, Marcelo Bielsa. A pesar de este panorama complejo, la Celeste cuenta con un antecedente favorable: su capacidad histórica para fortalecerse y rendir en el escenario más importante del fútbol mundial. Si bien no se posiciona como una favorita para conquistar el título, el combinado sudamericano mantiene probabilidades reales de superar la fase de grupos, abriendo la posibilidad de avanzar en el torneo.
El destino ha colocado a Uruguay en el Grupo H, una zona donde coinciden los primeros campeones del mundo y donde se experimentarán sensaciones contrastantes. El grupo está integrado por España, considerada por muchos como la gran favorita del sector; Cabo Verde, que llega como una de las cuatro selecciones debutantes en la historia de la competición; y Arabia Saudita, cuya presencia y nivel actual representan una incógnita para la mayoría de los analistas.
El debut de la Celeste tendrá lugar el lunes 15 de junio en el Estadio Miami. El encuentro está programado para las 6 p.m. hora de Miami y las 7 p.m. hora de Montevideo. Este primer duelo es determinante, ya que podría definir gran parte de la suerte de Uruguay en la fase inicial. La situación es delicada debido a las bajas por lesión, destacando los casos de De Arrascaeta y Araújo, lo que obligará a Marcelo Bielsa a presentar un equipo que probablemente no sea el ideal. El desafío se incrementa ante un rival impredecible como Arabia Saudita, quien en la edición de 2022 sorprendió al mundo venciendo a Argentina en su estreno, aunque posteriormente cayera ante Polonia y México. Para Uruguay, la victoria en este partido es imperativa para evitar complicaciones matemáticas en las jornadas siguientes.
Posteriormente, el domingo 21 de junio, Uruguay volverá a jugar en el Estadio Miami a las 6 p.m. (Miami) y 7 p.m. (Montevideo). En esta ocasión se enfrentará a Cabo Verde. Aunque en los papeles parece el duelo más accesible, la selección africana ha demostrado ser un rival peligroso. Cabo Verde logró clasificar eliminando a un equipo de la talla de Camerún y mantuvo un registro sólido en el proceso clasificatorio, perdiendo solo un encuentro. Además, llegan con una moral elevada tras golear 3-0 tanto a Serbia como a Bermudas en sus encuentros amistosos. En caso de que Uruguay no logre un resultado positivo frente a los saudíes, la presión recaerá totalmente sobre este partido, donde la Celeste tendría la necesidad de golear a la selección debutante.
El cierre de la fase de grupos ocurrirá el viernes 26 de junio en el Estadio Guadalajara, con un horario de 8 p.m. en Miami y 9 p.m. en Montevideo. El adversario será España, la potencia del grupo. Lo ideal para el equipo de Bielsa sería llegar a este encuentro con seis puntos asegurados. Por el lado español, el equipo de Luis de la Fuente comienza el torneo con algunas estrellas, como Lamine Yamal, recuperándose de lesiones, pero se espera que para el tercer partido la "máquina" española esté funcionando a su máxima capacidad. Dependiendo de los resultados previos, este duelo podría ser una disputa directa por el liderato del grupo o, en el escenario más desfavorable, una lucha desesperada por evitar el tercer lugar y depender de los cálculos externos.
El camino posterior a la fase de grupos depende estrictamente de la posición final. Si Uruguay termina segundo en el Grupo H, que se considera el escenario más probable teóricamente, jugaría el viernes 3 de julio en el Estadio Miami contra el ganador del Grupo J, que podría ser Argentina, Austria, Argelia o Jordania. No obstante, si la Celeste logra desafiar los pronósticos y termina primera superando a España, se enfrentaría al segundo lugar del Grupo J el jueves 2 de julio en el Estadio Los Ángeles.
Finalmente, existe la posibilidad de terminar en tercer lugar. En este caso, la clasificación no estaría garantizada, ya que dependería de ser uno de los ocho mejores terceros. De lograrlo y que la matemática sea favorable, Uruguay podría enfrentar al ganador del Grupo I (donde podría estar Francia) o al del Grupo A (donde podría estar México) el martes 30 de junio. Alternativamente, podría medirse ante el ganador del Grupo L (posiblemente Inglaterra) o el del Grupo G (posiblemente Bélgica) el miércoles 1 de julio.


