La reconocida actriz Begoña Basauri utilizó un espacio de conversación profunda para analizar su trayectoria profesional, poniendo el foco en uno de los puntos de inflexión que, a su juicio, no resultó beneficioso para su carrera. Durante su reciente participación en el podcast "Sin Guión", la intérprete se sinceró sobre los aciertos y, especialmente, los errores que marcaron su camino en la industria televisiva chilena.
El punto central de su reflexión se sitúa en el periodo comprendido entre los años 2011 y 2012. En aquel entonces, Basauri tomó la determinación de cerrar un ciclo en Televisión Nacional de Chile (TVN), canal donde había consolidado una presencia importante y exitosa. Tras varios años de trayectoria en la señal pública, la actriz decidió dar el salto hacia la competencia, aterrizando específicamente en el área dramática de Chilevisión.
Para comprender la magnitud de este movimiento, es necesario recordar el posicionamiento que la actriz tenía en TVN antes de su partida. Begoña Basauri había protagonizado producciones de gran relevancia y despliegue, tales como "Amor en tiempo récord", "El señor de la Querencia" e "Hijos del Monte". Estas teleseries no solo le brindaron visibilidad, sino que la posicionaron como una figura central dentro de la ficción televisiva del país. Fue con este respaldo profesional que decidió integrarse al proyecto de Chilevisión para formar parte de la producción "La Sexóloga".
Sin embargo, con el paso del tiempo y la perspectiva que otorgan los años, la actriz ha llegado a una conclusión tajante sobre aquel traslado. "Cuando me fui a Chilevisión fue una mala decisión", aseguró Basauri de manera directa durante la entrevista. La intérprete explicó que su motivación en aquel momento fue la esperanza de participar en una apuesta creativa y estructural, creyendo que se podría fundar algo nuevo y disruptivo dentro de la señal. No obstante, descubrió que el canal no estaba realmente interesado en llevar a cabo ese tipo de construcción dramática.
Para dar mayor claridad a su punto, Basauri realizó una comparación con otros movimientos de talentos en la industria. Mencionó, por ejemplo, la migración de profesionales desde TVN hacia Mega. Según su análisis, el caso de Mega fue distinto porque aquel canal estaba apostando genuinamente por la creación de una nueva área dramática. En ese contexto, la empresa estaba dispuesta a "navegar" durante un tiempo, entendiendo que el proceso de construcción requiere etapas y que no necesariamente se obtendría un "batatazo" o un éxito rotundo de manera automática.
En contraste, la actriz describió el modelo de Chilevisión como algo mucho más complejo y restrictivo. Basauri señaló que dicha señal posee un modelo de gestión que "siempre está manejado desde afuera", lo que, a su juicio, dificulta la implementación de proyectos con una visión orgánica o localmente impulsada. Esta estructura administrativa fue, según sus palabras, un factor determinante en el fracaso de su apuesta profesional.
La actriz fue enfática al reconocer que su error estuvo en depositar su confianza en un proyecto cuyo "padre", es decir, la empresa Chilevisión, no creía realmente. Esta falta de alineación entre la visión artística y la voluntad corporativa terminó por afectar el resultado del trabajo realizado. Basauri recordó que, si bien el proyecto comenzó con mucho cariño y compromiso por parte del equipo, finalmente los ejecutivos, aquellos que se encuentran en los niveles más altos de la organización, "dejaron todo tirado".
A pesar de que el equipo humano luchó hasta el último minuto para sostener la propuesta, la falta de respaldo institucional hizo que el esfuerzo fuera insuficiente. Esta sentida reflexión, consignada originalmente por el medio Fottech, deja en evidencia la vulnerabilidad de los proyectos artísticos cuando no cuentan con el respaldo real de las directivas ejecutivas de los medios de comunicación.


