La provincia de San Juan atraviesa un incremento significativo en las consultas por cuadros gripales durante las últimas semanas, una situación que ha impactado directamente en la demanda de los servicios de salud. Según reportes recientes, las guardias médicas están registrando una afluencia de pacientes que llega a ser hasta el doble de lo habitual en comparación con el resto del año, generando una presión considerable sobre el sistema sanitario provincial.
A pesar del volumen de pacientes, el Ministerio de Salud de San Juan ha emitido aclaraciones para llevar tranquilidad a la población, señalando que este fenómeno responde al comportamiento epidemiológico habitual de la temporada invernal. Las autoridades sanitarias advirtieron que, si bien el número de contagios es elevado, la provincia todavía no ha alcanzado el pico máximo de circulación viral, el cual se prevé que ocurra en los próximos días.
El agente responsable de la mayoría de estos cuadros es el virus de la influenza A, específicamente el subtipo H3N2, que se ha consolidado como el virus respiratorio predominante en la región. De acuerdo con la información epidemiológica, los grupos más vulnerables y afectados por esta cepa son los niños pequeños, los alumnos en edad escolar y los adultos mayores.
Yanina González, jefa de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud de San Juan, explicó en declaraciones a radio Colón que la influenza A posee diversos subtipos, siendo el H3N2 el que circula actualmente en Argentina. La especialista detalló que los síntomas más frecuentes que presentan los pacientes incluyen fiebre alta, tos, congestión nasal y un marcado estado de decaimiento general.
En cuanto al análisis comparativo, la funcionaria destacó que el comportamiento observado en esta temporada no presenta diferencias significativas respecto a años anteriores. González señaló que el Ministerio realiza comparaciones constantes entre temporadas, analizando incluso los datos de los últimos cinco años, y que la curva de contagios actual se muestra alineada con los parámetros registrados en periodos previos.
El aumento de los casos comenzó hace aproximadamente tres semanas, siguiendo la evolución esperada para el invierno. Según la jefa de Vigilancia Epidemiológica, la provincia se encuentra transitando la etapa ascendente de la curva. La expectativa de las autoridades es que en las próximas semanas la cantidad de contagios se amesete —alcanzando un punto de estabilidad donde se registren la misma cantidad de casos semana a semana— para luego iniciar el descenso gradual.
Un dato relevante proporcionado por el Ministerio de Salud es la baja incidencia del Covid-19 en comparación con la gripe. González ejemplificó esta disparidad indicando que, mientras la influenza H3N2 domina los boletines epidemiológicos, el Covid-19 se mantiene en niveles mínimos; en términos proporcionales, estimó que por cada 30 casos de influenza podría registrarse apenas un caso de Covid.
Este incremento en las infecciones respiratorias se traduce en una saturación temporal de los centros de salud. Desde Salud Pública admitieron que, a pesar de la preparación previa del sistema, la cantidad de consultas leves y moderadas suele sobrepasar la capacidad operativa de las guardias. Como ejemplo, la especialista mencionó que una guardia que normalmente recibe 180 consultas puede pasar a atender 300, mientras que un servicio que recibe 20 puede llegar a atender 40.
No obstante, las autoridades aclararon que esto no constituye una emergencia sanitaria, sino una consecuencia de la alta circulación viral y la tendencia de los pacientes a acudir a los servicios de urgencia por cuadros que podrían manejarse de otra manera. En este sentido, se recordó el funcionamiento del sistema de triage, el cual prioriza la atención basándose en la gravedad del estado de salud y no en el orden de llegada. De esta manera, un paciente con dificultad respiratoria será atendido antes que alguien con un cuadro leve.
Respecto al manejo de la enfermedad, el Ministerio de Salud insistió en que la mayoría de los cuadros gripales pueden transitarse con controles médicos y cuidados básicos en el hogar. Sin embargo, se enfatizó la necesidad de acudir a atención médica inmediata ante la presencia de signos de alarma, tales como dificultad para respirar, fiebre que no cede con los antitérmicos indicados por un profesional, somnolencia excesiva y signos de deshidratación, especialmente en la población infantil. González fue tajante al advertir que no se debe esperar para consultar si el paciente deja de ingerir líquidos por el decaimiento.
Finalmente, las autoridades reiteraron la importancia de completar el Calendario Nacional de Vacunación y recordaron que la vacuna antigripal sigue disponible para los grupos de riesgo. Dado que la protección inmunológica tarda entre 10 y 14 días en desarrollarse, se considera que aún es un momento oportuno para vacunarse antes de llegar al pico viral. Complementariamente, se recomendaron hábitos de higiene como el lavado frecuente de manos, cubrirse con el pliegue del codo al toser y el uso de barbijo al convivir con personas inmunocomprometidas, adultos mayores o bebés si se presentan síntomas. Asimismo, se instó a la población a evitar estrictamente la automedicación.


