La selección peruana sufrió una dura derrota por 3-1 ante España en un encuentro amistoso disputado en el estadio Cuauhtémoc, en Puebla, México. Más allá del marcador final, el resultado funcionó como una radiografía completa de la realidad actual del equipo nacional, sirviendo como un recordatorio brutal de la distancia que existe hoy entre una selección española que se prepara para competir por ganar el Mundial 2026 y una selección peruana que intenta reconstruirse tras haber quedado fuera de la última cita mundialista.
El encuentro pudo haber terminado con una diferencia aún más amplia. Perú llegaba al partido con cierto optimismo tras haber remontado un resultado frente a Haití días atrás, pero el contexto era radicalmente distinto. Mientras que Haití logró clasificar al Mundial, España arribó a Norteamérica con la etiqueta de candidata al título, y esa superioridad se hizo evidente desde el primer minuto de juego.
Apenas transcurrían 96 segundos cuando Mikel Oyarzabal recibió el balón fuera del área y ejecutó un remate imposible de detener para el portero Pedro Gallese. El 1-0 no solo abrió el marcador, sino que estableció la tónica de todo el partido: España jugó a una velocidad superior, demostrando mayor rapidez en la carrera, en la toma de decisiones y en la ejecución de cada acción técnica.
Perú, por su parte, nunca logró equiparar esa intensidad. Renzo Garcés y Erick Noriega, quienes han sido señalados para liderar el recambio generacional en la defensa, sufrieron significativamente. Ambos se mostraron dubitativos al intentar salir jugando, imprecisos en la distribución del balón y lentos en las correcciones posicionales, quedando totalmente expuestos ante la presión constante del conjunto español.
La disparidad de jerarquías fue un factor determinante y se reflejó en el valor de mercado de los jugadores. Mientras que Pau Cubarsí, de 19 años y titular en el FC Barcelona, posee un valor de 80 millones de euros y se prepara para su primer Mundial, Renzo Garcés, próximo a cumplir 30 años, supera apenas el millón de euros en Transfermarkt. Para que Garcés lograra la titularidad en Perú recién desde el año pasado, fue necesario el retiro del Mudo Rodríguez y la Sombra Ramos, la desaparición del León Zambrano y el regreso a la Liga 1 de Santamaría y Araujo. La brecha se vuelve aún más evidente al comparar los 150 millones de euros que cotiza Pedri frente a los 5 millones de euros de Noriega.
En términos globales, la plantilla española supera los mil millones de euros en valor de mercado según Transfermarkt, mientras que la peruana apenas bordea los 30 millones. Esta diferencia económica se tradujo en el campo a través de la calidad individual y la experiencia en ligas competitivas. El equipo español contó con figuras como Marc Cucurella y Rodri (Inglaterra), Fabián Ruiz (PSG), y el trío de Pedri, Pau Cubarsí y Ferran Torres (FC Barcelona). En contraste, los peruanos militan en ligas de menor visibilidad: Oliver Sonne en República Checa, Fabio Gruber en segunda división alemana, Marcos López en Dinamarca y Adrián Ugarriza en Israel, además de Alfonso Barco (Croacia) y André Carrillo (Brasil).
España explotó una debilidad táctica específica durante toda la noche: la espalda de Marcos López. Los cambios de orientación españoles generaron problemas constantes en ese sector, donde el lateral peruano mostró dificultades en los duelos individuales y en la resolución de situaciones de velocidad. Fue precisamente por esa zona donde se gestó el segundo gol, definido por Pedri tras encontrar a la defensa peruana mal posicionada.
El tercer gol fue el reflejo de una noche para el olvido. Pedro Gallese, referente por trayectoria y liderazgo, intentó despejar un balón sencillo, pero el rechazo terminó ingresando en su propia portería. Ni el liderazgo de Yoshimar Yotún, quien portó la cinta de capitán, ni la apuesta de Mano Menezes por titularizar a Fabio Gruber lograron cambiar el rumbo de un equipo que pasó gran parte del encuentro persiguiendo sombras.
La única nota positiva para el conjunto bicolor fue el desempeño de Jairo Vélez. El nacionalizado ecuatoriano marcó el descuento con una definición de zurda tras un control con la derecha, confirmando que atraviesa el mejor momento de su carrera. Vélez ha alcanzado cuatro goles en cuatro partidos bajo el mando de Mano Menezes (dos ante El Salvador, uno frente a Haití y uno ante España), un promedio goleador inicial que supera los registros de delanteros históricos como Claudio Pizarro, Paolo Guerrero, Raúl Ruidíaz o Alex Valera.
Perú cierra su cuarto partido bajo la dirección técnica de Menezes dejando más interrogantes que certezas. La derrota evidencia que la reconstrucción del equipo será un proceso mucho más largo de lo imaginado y que, sin la necesidad de alinear a Lamine Yamal, España logró demostrar el camino que aún le falta recorrer a la selección peruana para volver a competir contra las potencias mundiales.

