El Estadio Defensores del Chaco fue el escenario de un evento inesperado el pasado viernes, durante el encuentro disputado entre las selecciones de Paraguay y Nicaragua. Mientras el balón rodaba y la atención de miles de espectadores estaba centrada en el desempeño de la selección paraguaya, una situación inusual capturó la mirada de los presentes y desvió momentáneamente el foco del espectáculo deportivo: la incursión de un cachorro en el terreno de juego.
El pequeño protagonista de esta anécdota ha sido bautizado por el público y las redes sociales como Dexter, ahora conocido popularmente como el “perrito Albirrojo”. El animal, que cuenta con apenas siete meses de edad, se convirtió rápidamente en el centro de atención, no por una jugada técnica, sino por su curiosidad y travesura al ingresar al campo en pleno desarrollo del partido.
Dexter tiene una historia que lo vincula con distintas zonas del país. Es oriundo de la localidad de Santaní, lugar donde pasó sus primeros meses de vida. Posteriormente, se mudó a la capital, Asunción, junto a sus dueños, Roberto y Magalí Galeano. Según relataron sus propietarios, la decisión de trasladar a los cachorros fue fundamental, ya que no consideraron posible dejarlos atrás durante la mudanza. “Ellos vienen de Santaní, desde muy cachorros estaban allá después nos mudamos a Asunción y ellos vinieron con nosotros, no podíamos dejarles”, explicó uno de sus dueños.
Sobre la personalidad del animal, sus dueños lo describen como un ejemplar tranquilo y dócil, aunque con cierta terquedad. “Él es mancito, buenito es”, señalaron, aunque también admitieron que, debido a su temperamento, ya han tomado medidas para corregir sus impulsos, comentando con humor: “Le mandamos ya a entrenar porque es un poco ‘cabezudo’ pues”.
La travesura de Dexter no fue un acto aislado, sino que estuvo motivada por los estímulos ambientales de la jornada deportiva. De acuerdo con el relato de sus dueños, el fuerte ruido generado por la multitud y el estallido de los fuegos artificiales habrían sido los detonantes que motivaron al cachorro a emprender su camino hacia el césped. Un detalle curioso es que su hermano, York, también estuvo involucrado en la fase inicial de la situación, actuando aparentemente como un apoyo o "campana" antes de decidir regresar, dejando que Dexter continuara la aventura solo.
La situación tomó un giro emocional cuando Roberto Galeano, quien se encontraba entre las gradas, reconoció al animal. Fue la primera vez que Roberto asistía al estadio y, apenas cinco minutos después del inicio del encuentro, comenzó a notar una figura familiar a la distancia. A medida que el cachorro se acercaba a su sector, la certeza aumentó hasta que finalmente exclamó: “era mi perro ¡nderasore!”.
La preocupación del dueño se mezcló con la euforia del público. Mientras Roberto observaba la escena con inquietud, los espectadores reaccionaron con entusiasmo, alentando al personal de seguridad con gritos de “¡Alzale, alzale!” en el momento en que intentaban retirar al animal del campo. Debido a la densidad de la multitud, Roberto no pudo descender inmediatamente para buscar a su mascota. “Yo quería irme nomas ya a preguntar ¿dónde está mi perro?, tuvimos que esperar a que termine el primer tiempo porque la gente no me dejaba pasar”, recordó.
El episodio concluyó cuando el personal de seguridad del estadio logró retirar a Dexter en brazos, acción que fue recibida con una ovación general por parte de los asistentes. Tras el encuentro, la historia del cachorro trascendió el estadio y se volvió viral en diversas plataformas digitales. Debido al cariño recibido y la coincidencia del evento, Dexter es ahora considerado por muchos como una posible cábala para la selección Albirroja.


